viernes, 16 de mayo de 2014

¿Ubi est nostram? (¿dónde está la nuestra?)


LA POLÍTICA SWINGER (II): Macri con Sanz, De la Sota con Massa. Mientras se lanza El Lindo Julián.
El armado de las parejitas, en el club de la “política swinger” (cliquear) prosigue con su obscenidad aceptable. Casi inofensiva.
Mauricio Macri, El Niño Cincuentón, se muestra, en la selectiva universidad, con Ernesto Sanz, La Eterna Esperanza Blanca.
Mientras tanto José De la Sota, El Cordobés Profesional, trata de acercarse a Sergio Massa, El Renovador de la Permanencia. Pero también le guiña un ojo a Macri. Como si lo cabeceara, para danzar.
Por su parte Eduardo Duhalde, El Piloto de las Tormentas (generadas) insiste, con suerte relativa, en su condición de Celestino. Para que vuelvan a rozarse Massa y Daniel Scioli, el Líder de la Línea Aire y Sol.
Macri-Sanz
Por el tenor de las complicidades el entendimiento entre Macri y Sanz parece estar, según nuestras fuentes, cerrado.
Sería un logro de Emilio Monzó, El Diseñador, por el cual brega desde hace meses. Con argumentos pacientemente seductores, hacia los radicales necesitados de un buen candidato que sea nutritivo para su aparato (que el portal prefiere denominar esqueleto).
La componenda induce a la alianza natural entre el esqueleto que no tiene una cabeza convincente (La Unión Cívica Radical), con la gran cabeza (Macri) que carece del elemental esqueleto.
La fusión representa la manera casi ideal de armarse para enfrentar al culpable peronismo en una segunda vuelta. Con posibilidades de triunfo.
Si gana, Macri podría nacionalizar la festiva ceremonia del bailecito. “No me arrepiento de este amor”. Y hacer, del país entero, una interminable vía rápida, como en la avenida 9 de Julio.
Aquí el radicalismo centenario podría incorporarle su fibra al esqueleto. Pero recargarse con infinidad de legisladores e intendencias. A los efectos de reciclarse.
Si pierde, Macri podría dedicarse a disfrutar de la tranquilidad de su familia. De Antonia. A comprobar -en fin- la veracidad de otra sentencia clásica de Vernet, el filósofo positivista de Rosario. Reza:
“Cuando un político dice que quiere disfrutar de su familia es porque lo cagaron”.
En cambio los radicales, si pierden, se quedan con el aparato renovado. Recargado y en condiciones de ponerlo a disposición de una cabeza propia. La del promovido Sanz.
Más problemática resulta la posibilidad de entregárselo a Cobos, El Cleto No Positivo. A quien no le perdonan haberse ido en 2007 con Kirchner, El Furia.
Aunque nadie en el radicalismo está en condiciones de perdonar a nadie, menos después de haber apoyado, en 2007, al peronista Roberto Lavagna, La Esfinge. O que El Alfonsinito haya pactado, en 2011, con Francisco de Narváez, El Caudillo Popular.
Consta también, en el boliche swinger, la suave ironía de Sanz. Cuando prefiere alterar los términos de la fórmula para proponer Sanz-Macri. Hasta el cierre del despacho nadie registra esa posibilidad.
El amontonamiento de FAUNEN, de darse la fórmula pragmática Macri-Sanz, nació seguramente partido.
Los mormones del socialismo, y los buscapinas de la izquierda, tienen ganas de ganar. Pero consideran que es muy alto el precio de ganar con la escafandra de Macri. Al que consideran de derecha. Aunque Mauricio ya no sabe qué hacer para que los progresistas lo acepten como un par. Como si fuera otro Alfonso Prat Gay, El Amalito.
Pero abundan los extendidos límites morales que entienden que Macri representa una frontera que los dignos no deben cruzar. Para cuidar la identidad, y poder dirigirse tranquilos a la emisión de Maxi Montenegro, sin objeciones de conciencia. Como por ejemplo Fernando Solanas, El Dirigente Universitario, que está abonado.
O el propio Hermes Binner, el John Wayne de El Hombre Quieto, al que quieren recluirlo en Santa Fe, donde los radicales se aferran también al presupuesto.
Trasciende, aparte, que de existir un gran arreglo con Macri, la cabeza de Del Sel no será entregada como parte de pago. La alianza puede ser por la presidencia, pero con las manos libres en materia de gobernación.
Por supuesto, si se hostiga el arreglo hasta evitarlo, y Macri y Sanz van previsiblemente por su lado, se facilita la permanencia del peronismo. En cualquiera de sus dos vertientes, Franja de Massa o Milagro-Scioli (cliquear), podría entonces resolverse el conflicto de manera natural. Con los peronistas en el gobierno que brindan la ventaja de tener identificado al culpable de todas las desgracias.
Cordobecismos
Por su parte De la Sota también está con la caña al borde del dique. Nada quiere saber con ser de nuevo gobernador de Córdoba (como quieren conformarlo a Cobos en Mendoza). Ni conformarse con la parsimonia de la senaduría (que es lo que ambicionan capturar para siempre Reutemann, Rodríguez Saa y Romero).
El Cordobés Profesional confirma que está para presidente o para disfrutar de la familia. Para comprobar la veracidad del Teorema de Vernet.
Como no quiere quedarse solo en el boliche swinger, después de haberle dado la espalda al vegetalismo peronista, De la Sota plantea una interna en las PASO con Massa. Y en un arranque de astucia cordobecista lo incluye también al propio Macri.
A Massa, en principio, le convendría, ya que necesita ganarle a alguien, a los efectos de no perder meses de presencia electoral. Pero también le asusta porque la jugada es proclive a la perversidad de las operaciones. Y a lo mejor De la Sota hasta le puede ganar, y dejarlo afuera. No olvidar que De la Sota no es un bocadito tierno, como Insaurralde.
Tal vez Massa hubiera preferido encarar una interna con Adolfo Rodríguez Saa. Pero los habitantes del Estado Libre Asociado de San Luis son lo suficientemente pícaros como para cobrar muy cara una “interna para perderla”.
“¿Cuál es la nuestra?”, confirma la Garganta, como si le preguntara, en latín “¿ubi est nostram?”. ¿Dónde está la mía?
El Lindo Julián
Alejado del boliche swinger, por sus preceptos católicos y su tradicional monogamia, el que se largó es Domínguez, El Lindo Julián. Sin poder entrar aún en ninguna pantalla, ni siquiera en una selfie.
Con un sistema inverso, desde abajo hacia arriba. El Lindo Julián arrancó con una comida con diez amigos, y les pidió a cada uno que, para la próxima comilona, cada uno llevara otros diez (que pagara su propia cuenta). A la segunda fueron casi cien los comensales. Volvió a repetir el mecanismo hasta alcanzar un núcleo fundador de hierro, Casi 800 buscapinas julianistas se disponen a acompañarlo. Para tratar de mantener mojadas las medialunas, que consumen desde hace años, sin pausas de relajación.
El Lindo Julián mantiene, como proyecto movilizador, la idea del alfonsinismo. Trasladar la capital hacia Santiago del Estero. Sería un enorme alivio para los porteños.
Lo acompañan los patriotas que mantienen los pies adentro del plato del Partido Justicialista Vegetal. Kunkel, Díaz Bancalari, la señora Bielsa, Eduardo Valdés, Calcagno y Oporto.
Como la mayoría de los postulantes del vegetalismo, El Lindo Julián tiene su fotografía en los paredones, con el inquilino de la Nueva Puerta de Hierro, El Vaticano.
Un Francisco que, con la interna peronista, en el fondo, según nuestras fuentes, se divierte.
Oberdán Rocamora
para JorgeAsisDigital.com
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miércoles, 14 de mayo de 2014

Franja de Massa o Milagro-Scioli

SERGIO, MAURICIO Y DANIEL (2da. Época): Hasta hoy no alcanza ni remotamente para desalojar al peronismo.

Franja de Massa o Milagro-Sciolisobre informe de Consultora Oximoron
Redacción final Carolina Mantegari
especial para JorgeAsísDigital

Introducción
Combate de resistencia

Al cierre del Informe, los tres protagonistas exclusivos de la consagrada miniserie se encuentran casi a la par.
Queda Mauricio un poco más replegado, aunque con posibilidades difusas de sorprender. Bastante remotas, eso sí.
Se aleja la perspectiva de aliarse con el esqueleto de los radicales.
Aparte, Oximoron registra que se pontifica, en exceso, sobre el (engañoso) agotamiento del peronismo.
Para la plácida visión, el peronismo emerge como el culpable genérico de la mayor parte de los males.
Entonces se enuncia voluntariamente que se viene el turno del “no peronismo” (más engañoso aún).
Pero con estos valores en juego, se concluye que es imposible. Con la sumatoria de los postulantes ejemplares del Frente Unen, con exponentes que atraviesan el jardín luminoso que contiene a la ética y la estética, difícilmente podrán imponerse sobre alguno de los dos peronistas principales del escenario.
Sea Sergio o sea Daniel. Franja de Massa o Milagro-Scioli.
Si las elecciones nacionales transcurrieran el próximo domingo, los excitados no peronistas -para Oximoron- volverán a quedarse afuera. Con la moralidad servida de la oposición.
Significa confirmar que hoy la batalla electoral se dirime en una suerte de interna peronista. Entre La Franja y El Milagro.
Por suerte, faltan aún diecisiete meses para la tranquila inutilidad de las primarias abiertas y obligatorias. Las PASO.
El combate que se viene es de resistencia. Sin respiros, pausas ni relajaciones en la política swinger (cliquear). Aunque se venga el Mundial de fútbol que genera esperanzas vanas de olvido. Sobre todo para los damnificados de la etapa lazarista del cristinismo, cliquear también.
Para esta pelea de resistencia, aparte de armarse, los tres protagonistas de la miniserie deben cuidar el aire.
Comparten, los tres, severos dilemas de oxígeno.
Osiris Alonso D’Amomio
Director/ Consultora Oximoron
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El Milagro Scioli

Así como el mensaje es el medio, o viceversa, aquí el Milagro es Scioli, el Líder de la Línea Aire y Sol. Un desafío para analistas y académicos.
Por más que La Doctora lo disuelva entre la sopa espesa de una de las cuantiosas vicepresidencias inútiles del Partido Justicialista Vegetal (PJV). Por más que quede diseminado entre otros potenciales presidenciables, el positivista muestra con “fe, esperanzas y siempre para adelante” que va a quedarse para la conversación final.
Franja de Massa o Milagro-ScioliA valores de hoy, en una disputa con Sergio Massa, Aire y Sol II, titular de la Franja de Massa.
Sin una gestión que nadie le reconozca, y ni siquiera le ponderen, Scioli sale de shopping por las provincias. Supone fortalecerse con la adhesión de los“gobernadores atragantados” (cliquear) que en su mayor parte no tienen reelección. Y tampoco le garantizan victorias territoriales. Pero le permiten exhibir un grupo presentable y compacto, que recibe también sin reparos al desafiante principal en el plano interno. Sergio Urribarri, El Padre del Marcador de Punta.
El vegetalismo peronista permite mostrar la apariencia de un esqueleto bien armado. Con huesos gastados, aún en condiciones de uso.
El Milagro-Scioli persiste entre menoscabos extraordinarios, y subestimaciones sin originalidad. Pero se le incorporan, a diario, los valiosos buscapinas que comienzan a creer, con seriedad y sin nada para perder, que están ante la evidencia del milagro. De verdad.

Massa y su circunstancia

De los tres protagonistas, Sergio, El Renovador de la Permanencia, es quien parece divertirse más con la centralidad.
Crece, se estanca, y vuelve a crecer. En medio de la ordenada desorganización que gira a su alrededor. Como si fuera un atributo.
Para Oximoron, el massismo parece convertirse en un fenómeno “orteguiano”. Pero por el filósofo español Ortega y Gasset, y no por Palito, el tucumano, que supo ser uno de los mentores de Sergio.
«Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo». Lo dijo Ortega y Gasset.
Aquí, en cambio, es Massa y su circunstancia.
Porque La Franja de Massa está donde está Massa. Y es, en el fondo, sólo aquello que hace, o dice Massa. Palabra de Sergio.
Franja de Massa o Milagro-Scioli“Tenemos la estampita y los fieles. Sólo nos faltan los buenos pastores”. Lo confirma un massista extraño, para colmo de los más racionales. Al que le cuesta ubicarse en la desorganización que a Sergio, llamativamente, lo estimula. Y la goza.
Al mejor estilo Menem, el orteguiano Massa cree cargar consigo la buena estrella del César. Con la cual los protege a los protagonistas plausibles de una comedia de malentendidos.
Al tenso Martín Redrado y al eficiente Miguel Peirano. A la formada señora Graciela Camaño, La Negra, y al experto intendente Gilberto Alegre, de Villegas, hoy transformado en legislador.
Y a la serie entrañable de los “renovados”. Como De Mendiguren, Felipe Solá, Tito Lusiardo, alias Juanjo, el poeta Alberto Fernández, el Chupete Manzano, el conde polaco Eduardo Amadeo, al aportante espiritual Jorge Brito y su lugarteniente Rodríguez, El Corcho. Sin olvidarse nunca de Pierri, El Muñeco, o de los “renovados” más formidables. Como Reutemann, Romero o los Rodríguez Saa.
También hay protección para todos aquellos que se jactan de tener ciertas influencias sobre el titular de la Franja. Sergio finge escucharlos con atención, aunque siempre para hacer, o decir, lo que se le cante.

Consuelos del macricaputismo

Para Mauricio, El Niño Cincuentón, Sergio llegó para complicarle la carrera política. Transformarse en su obstáculo.
La animadversión política hacia Massa es también un valor que la acerca a La Doctora (aparte de los aspectos puntuales de fuerte incidencia económica. Inmobiliarios, como el traspaso de la Esma, o de relativa espiritualidad).
Franja de Massa o Milagro-ScioliEn PRO -expresión institucional del macri-caputismo- se consuelan con una creencia que en el fondo los justifica.
Indica que, si la señora Gabriela Michetti, La Princesa de Laprida, le hubiera hecho caso a Mauricio, y aceptaba jugar en Buenos Aires, La Inviable, Massa se quedaba en el molde. Perdido entre las vueltas de la rotonda. No hubiera “jugado”.
Por lo tanto, con Michetti activa en Buenos Aires, en el escenario de 2013, la Franja de Massa nunca hubiera existido.
Tarde para lamentaciones contra-fácticas. Porque La Franja de Massa existe y hoy encabeza cualquier encuesta.
Ocurre que Sergio le arrebató a Mauricio hasta la cucarda de la juventud. Es trece años más joven y le disputa el mismo mercado.
Pero la popular Michetti prefirió quedarse en el Artificio Autónomo de la Capital. Para beneficio indirecto de Massa, y para la complicación ostensible de Horacio Rodríguez Larreta, El Carismático de Pompeya.
Horacito no escatima recursos para convertirse en el sucesor de Mauricio. Con la venia, en apariencia, del inmanente Nicky, y del propio Mauricio, quien ni se inmuta ante el entusiasmo de los innumerables que descubren la ventajita de enfrentar a El Carismático.
Como los Peronistas Originarios. Diego Santilli, El Colorado, y Cristian Ritondo, El Potro. Desde el interior del macricaputismo.
O como Martín Lousteau, Sir Alfred Douglas, el crédito del amontonamiento de Unen.

Noción de tagliaferrismo

Por la colonización siempre pendiente de Buenos Aires, La Inviable, Mauricio decidió suplir, a la reticente Michetti, por la obediente señora María Eugenia Vidal, La Chica del Flores de Carriego.
A los efectos de librarse de otra eventual competidora, Horacito, El Carismático de Pompeya, apoyó la idea de desplazarla con curioso apasionamiento.
Franja de Massa o Milagro-ScioliLe prometía lo que fuera -con tal que se fuera-, a María Eugenia Vidal. Para que se lanzara, como Roca, a la conquista del desierto.
Lo extravagante y divertido del Pro es que se trata, en el fondo, de un partidito urbano, tan gerencial como hogareño. Donde los episodios domésticos suelen adquirir cierta trascendencia política.
Ya se registró algún alentado divorcio que favoreció, incluso, la proyección política de un gran cuadro macricaputista.
Trasciende que La Chica de Flores tuvo ciertas dificultades para financiar la colonización bonaerense. Las trabas nunca deben ser atribuidas a Jorge Macri, El Primo (que era) Pobre, su competidor interno.
Al contrario, los problemas de recursos se agravaron, según nuestras fuentes, por las ambiciones predominantes del máximo cuadro del tagliaferrismo (movimiento que paulatinamente se extiende por los suburbios).
Es Ramiro Tagliaferro, El Neo Nancy, para colmo fiel esposo de La Chica de Flores. Un impulsivo concejal de Morón, gracias a la alianza olvidada con la Franja de Massa. La que con suerte ínfima intentan reeditar Ramón Puerta y Diego Guelar.
El dilema se resolvió con el alejamiento del numen del tagliaferrismo. El abandono de Ramiro del comando de la campaña de la conquistadora Vidal.
Franja de Massa o Milagro-ScioliEn algún momento se especuló, incluso, con el salto en garrocha de Tagliaferro hacia el massismo. Desplazamiento que, según nuestras fuentes, deseaban varios macricaputistas.
“Mejor, que se lo lleve Massa”, confirma la Garganta.
Lo importante, para El Carismático de Pompeya, es que La Chica del Flores de Carriego no suspenda la colonización. Y que no decida marcar, de nuevo, altiva presencia en el Artificio Porteño.
Carolina Mantegari
Informe Oximoron/ redacción final
para JorgeAsisDigital.com
permitida la reproducción sin citar fuente.
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Kicillof y los papagayos de la ortodoxia

Los heterodoxos postkeynesianos de la Teoría Monetaria Moderna y su choque con la realidad.

Romance del Mauricio y La Doctoraescribe Bernardo Maldonado-Kohen
Economía, especial
para Jorge AsísDigital
“Es una obsesión de la derecha decir que hay que bajar el gasto público”.
Lo confirma Axel Kicillof, El Gótico. Desde la heterodoxia intelectual con que encara el ministerio de Economía.
Y a los economistas ortodoxos, los “papagayos” según nuestras fuentes, les cuesta replicarle. Primero, porque ya nunca nadie quiere ser asociado a la superstición de la derecha. Pero sobre todo porque ninguno toma los principios de El Gótico con la seriedad que merecerían.
La Doctora considera que Kicillof es genial.
Entonces El Gótico le pasa a La Doctora películas de colores, documentales de Discovery, algo del Canal Encuentro, y hasta algunos dibujitos de Paka Paka. Lo gravitante es que La Doctora se encuentre siempre embelesada con las vueltas artificiales de discurso. Con tramos originales que debieran despertar, al contrario, cierta alarma.
Sin corbata, con egolatría y un vibrante desparpajo, el post keynesiano trafica los principios elementales de la MMT.
Trátase de la Modern Monetary Therory, Teoría Monetaria Moderna. La inspiran estudiosos como Galbraith “junior”, Warren Moslen y sobre todo el americano Randall Wray, que en su momento estuvo en Argentina y hasta se atrevió a componer un ensayo de celebración al Plan Jefas y Jefes de Hogar. Aparte, Randall supo indagar en la simbología del dinero, y en la sustancial crisis del capitalismo que brindará material de inspiración para los próximos cinco o seis siglos.
Romance del Mauricio y La DoctoraPara esta línea de pensamiento -que otros llaman “chartalista”- el aumento del gasto público no representa ningún problema grave. Un equívoco que cuenta, apenas, con mala fama, generada por los papagayos ortodoxos del neo liberalismo.
Tampoco es grave, para ellos, los chartalistas, la cuestión del déficit fiscal. Al contrario, lejos de ser el problema, el citado déficit emerge, en determinados casos, como la solución. Y es en apariencia lo que creen estos chicos inquietos y algo relajados que conducen la economía argentina, mientras los economistas formados en otras líneas más bartoleras, como Broda, los tabloneros Melconian y De Pablo, el efectista Cachanosky, Artana o Monteverde, se la pasan el día entero en la divulgación de sus informes estomacales, felizmente superados intelectualmente por nuestros “Tontos pero no Tanto”. Los que ya se enrolaron, según nuestras fuentes, en exclusiva, en La (Agencia de Colocaciones) Cámpora. Por lo menos el Señor Ministro, como lo dijo por televisión Andrés Larroque. Aunque el afortunado Larroque no debe tener la menor idea de la magnitud de los disparates monumentales que esgrimen estos nuevos camporistas.
Romance del Mauricio y La DoctoraPor ejemplo Emmanuel Álvarez Agis, El Culata. que es el viceministro de Economía. El Culata considera -y hasta llegó a publicarlo- que “el déficit fiscal no representa ninguna amenaza”. Al contrario, “es una herramienta con la que cuenta el Estado para cumplir el objetivo del crecimiento”.

Inflación: palabra absurda

Como a los muchachos no les asusta para nada la cuestión del “déficit público” y menos el fiscal, tampoco le atribuyen la menor identidad a la inflación. Y distan de otorgarle el componente dramático que los moviliza hasta la insistencia a los papagayos de la ortodoxia. Lo transmitió Kicillof ayer, y con seguridad los economistas estarán demasiado ocupados en sus manganetas de subsistencia. En la siniestra activación del temor hacia los empresarios, que son los únicos culpables de los aumentos, a los efectos de producir el circuito cerrado de la inflación. Dijo El Gótico: “El fenómeno del movimiento de los precios es muchísimo más complejo que esa palabra inflación que tanto usan, y que encapsula una situación que no se da”.
O sólo se da en la fantasía de los interesados papagayos que asustan a los empresarios que trasladan sus julepes hacia la aumentación de los precios, para desconsuelo de la pobre señora que va al supermercado y no tiene la menor idea del MMT.
Ocurre que para Kicillof, Álvarez Agis, El Culata, y Augusto Costa, Pañal Reforzado, la “inflación es una palabra absurda”.
Se explica entonces que La Doctora esté persuadida que ni siquiera hace falta nombrarla. ¿Para qué hablar de la inflación? Es darle entidad.
A esta altura, a La Doctora la entretienen con películas del canal Infinito.
Romance del Mauricio y La DoctoraEl dinero, por otra parte, es un problema sólo cuando no se lo tiene. Por lo tanto deja de ser un problema para el Estado, que lo tiene siempre. Tienen a entera disposición una imprenta como la de Boudou y pueden generar todo el dinero que quieran.
Es, en definitiva, un cuento de hadas. Ya que el déficit fiscal es un mito y el dinero no vale nada más allá de lo que dice el Banco Central de cada país que vale. En economía esta visión se denomina chartalismo.
Para los monetarios modernos, chartalistas que inspiran la filosofía post keynesiana de El Gótico, El Culata y Pañal Reforzado, hay que emitir tanto dinero como sea necesario. Pese a la reticencia y la mala onda de los papagayos ortodoxos que suponen que el mecanismo de la maquinita inagotable conduce invariablemente a la hiperinflación.
O al otro fantasma neoliberal, que es aún peor. La estánflación, que enarbola Domingo Cavallo, que hasta lanzó para asustar un libro al respecto.
Estanflación vendría a ser la suma combinada de la recesión con la inflación. Es tal vez donde habría que situar la surrealista actualidad de la economía argentina, que se desperdicia en manos de irresponsables ligeramente habilitados para conducir un ateneo de contadores sofisticados. De ningún modo un país a la deriva, que inexplicablemente aún funciona con el tradicionalismo de los yuyitos.

Ideas de derecha

Romance del Mauricio y La DoctoraQuienes hayan llegado hasta aquí podrán comprender por qué motivo, para estas alucinadas luminarias de La Cámpora, “reducir el gasto público es una idea de la derecha”. Como es también reaccionario y contrarrevolucionario intentar “el recorte de los subsidios”.
Lo patético es que los muchachos sinceramente creen que “la soberanía del Estado les permite aumentar el gasto indefinidamente”. Generar el déficit que se les ocurra, ya que no es ningún calvario. Apenas un instrumento.
“Como el Estado es quien emite la moneda nunca podrá quedarse sin ella”.
Es la certeza que moviliza a los clásicos del MMT. Pedorreos teóricos que improbablemente comparta, según nuestras fuentes, el actual presidente del Banco Central. Que se sepa, hasta hoy Fábrega no adquirió los versos de los monetaristas modernos. Tal vez influido por los nefastos papagayos, el bancario supone que el camino que marcan los irresponsables nos conduce, en línea recta, hacia algo menos tenso y dramático que el colapso. El ridículo.
Bernardo Maldonado-Kohen
copyright by JorgeAsísDigital.com
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sábado, 10 de mayo de 2014

Romance del Mauricio y La Doctora

SERGIO, MAURICIO Y DANIEL (2da. Época): Ante el celo oscuro de los radicales y los massistas.

Romance del Mauricio y La Doctoraescribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial
para JorgeAsísDigital
En blanco y negro, “El Romance del Aniceto y La Francisca” es de los films más logrados de Leonardo Favio, el ingenio que nos falta. Se lo evoca apenas como punto de partida para tratar la enternecedora relación vecinal de La Doctora -lejos de ser la María Vaner de La Francisca- con Mauricio, El Niño Cincuentón, que poco tiene del Federico Luppi que hacía de Aniceto.
El romance político de Mauricio y La Doctora irrita por igual a los sensibles radicales -como Gerardo Morales, El Milagritos- y a los massistas ambiciosos como Darío Giustozzi, El Habitante Eterno del Cable.
Algo despechados, ellos creen asistir a las derivaciones graves de un pacto. Al contrario, la relación del Mauricio y La Doctora es, según nuestras fuentes, perfectamente cándida, platónica, casi naif. Aunque impregna de ternura la política swinger (cliquear) del sustancial 2014.
El entremés romántico, hasta hace tres días, era sólo telefónico. Aporta una tensión reconfortante a la parsimonia achanchada de “Daniel, Mauricio y Sergio” (cliquear). Consagrada miniserie del Portal que atraviesa la segunda época de sucesos.
Romance del Mauricio y La DoctoraEl idilio facilita la convivencia. Atenúa los ataques devastadores del “anibalismo”. Posibilita la resolución de los temas pendientes entre los vecinos cordiales.
Conversaciones que rozaban la problemática municipal. Con la idea de resolver los conflictos. Desde arriba se instruyen las soluciones, para que tres funcionarios casi familiares las concreten desde abajo. Viejos conocidos de la provincia de Buenos Aires, La Inviable.
Son Eduardo De Pedro, El Wado, y Florencio Randazzo, El Loco de la Florería, por parte de La Doctora. Y Emilio Monzó, El Diseñador, por el costado de Mauricio.
Desfila desde la culminación del tramo de la autopista hasta el traslado del jarrón chino del monumento a Cristóbal Colón.
Sin embargo la comunicación dejó de ser exclusivamente por telefonía celular. Fue La Doctora quien blanqueó el encuentro privado del primer tipo. El que debía mantenerse en el secreto.
Entonces Mauricio quedó como el “alma del bandoneón”. En “orsay”. Como en el tango.

Problemática nacional

Romance del Mauricio y La DoctoraAl adelantarse, La Doctora lo dejó a Mauricio fuera de juego. Como un caballero sin memoria, El Niño Cincuentón se bancó la desubicación. Como lo tratado sólo lo saben los dos, crecieron las especulaciones que aluden a la marcada preferencia de La Doctora. Para que Mauricio sea El Sucesor, en desmedro de El Enemigo, o sea Sergio, Titular de La Franja de Massa, y de El Esmerilado, Daniel, Líder de la Línea Aire y Sol (leer “El Enemigo, El Sucesor y El Esmerilado”, cliquear).
El encuentro furtivo de los epígonos del Aniceto y La Francisca marca, pese al secreto, algunos cambios notorios.
Es la primera vez que Mauricio se atreve a plantearle a La Doctora problemas nacionales. Nada tienen que ver con el erotismo municipal.
Por ejemplo liberar las obstrucciones a la exportación de trigo. O colocar, en el momento cumbre del romance, la problemática que alude a una palabra que nunca debiera pronunciar un festejante educado. Inflación.
Ante el cambio del panorama, las segundas líneas de ambos gobiernos se esmeran en ostentar la obediencia. A creer que, entre los perversos tortolitos, está todo arreglado. Y queel mito bacheletiano (cliquear) de La Doctora puede convertirse en realidad. Por interesado amor, Mauricio se presta entonces para ser el Piñera que La Doctora necesita, para volver. Aunque aún ni remotamente piense en irse. Quedan alternativas. Ampliaremos.
Romance del Mauricio y La DoctoraNo obstante, el idilio presenta sus incómodos inconvenientes para uno de los amantes. El varón. En el plano, sobre todo, electoral. Ya que el opositor duro que abunda, y que se siente representado en El Niño Cincuentón, sueña tiernamente con verla presa a La Doctora. La pobre, de pronto, pasa a transformarse en otro jarrón chino. Como el monumento a Colón.
¿Dónde poner a La Doctora? ¿Cómo desconocer el poder que aún detenta? En franca declinación. En el esplendor de la etapa lazarista del cristinismo (cliquear). Pero con la botonera a su disposición, durante otros 17 meses. La Doctora va a utilizar la temible botonera hasta el último día. Y más aún.

El deporte de tirarse con La Doctora

Preguntas similares surgen también en el airesolismo sciolista.
En medio de la trampera, Daniel, El Milagroso, tiene que esforzarse, primero, en conseguir el apoyo imposible de La Doctora.
Ella duerme poco sólo para disponer de más tiempo despierta. Para esmerilarlo.
Pero Daniel mantiene la potencia optimista del milagro. Y merced a la ideología del vitalismo va a ser el candidato (cercado) de La Doctora.
Por lo tanto el positivista tendrá que esmerarse después para lograr que el apoyo de La Doctora no lo sepulte. Para que no le espante a los hartos de las capas medias, que la detestan con énfasis. Y que, si aún respetan al Milagro Scioli, es porque El Milagroso se las ingenia, a pesar de todo, para diferenciarse.
Romance del Mauricio y La DoctoraEl Aire y Sol trasciende en un extraño laberinto. No es como los que inexorablemente deben apoyarlo. Ellos prefieren, de entrada, apoyarlo a Sergio Urribarri, El Padre del Marcador de Punta, que compra cristinismo en pie. Entero. A ciegas y llave en mano. Nada tiene para perder, en definitiva.
Con los que quieren a La Doctora, en cambio, a Daniel no le alcanza para ganar nada. Aparte, para habilitarlo como el candidato “del espacio”, La Doctora le va a pegar otra estampilla como vice. Un nuevo Mariotto. Y va a llenarle la canasta de diputados. Que es precisamente lo que necesita La Doctora para hacerse la jefa de la oposición a Mauricio. Y perseguir los pasos de la señora Michelle Bachelet.
Tirarse con La Doctora amenaza con convertirse en un deporte de riesgo.
De los tres, quien menos padece ese furioso deporte es Sergio. Al escogerlo como El Enemigo, La Doctora lo purifica a Sergio ante los independientes hartos. Lo construye entonces como El Renovador. Así renueve, probablemente, la Permanencia.

Juan Manuel, Florencio y el Tío José

¿Habrá lugar para un cuarto personaje en la miniserie?
Pudo haber sido Milton Capitanich, El Premier (cliquear), pero El Montenegrino Denso se derritió enseguida.
Parece postularse Juan Manuel Urtubey, El Bello Otero, que suele hacerse el tonto con inapelable idoneidad.
Al amparo del agotamiento posible del trío, el planteo de Urtubey, según nuestras fuentes, deriva en una jugada combinada, con obstáculos. Quiere asegurarse otros cuatro años como gobernador de Salta. Debe ganarle en abril de 2015 a Juan Carlos Romero, El Desperdiciado, que adhiere a La Franja de Massa. Con el territorio asegurado, Urtubey planifica saltar después hacia la carrera nacional. Nada tonta la ambición.
Pero el obstáculo de Urtubey no es solo Romero. Es el creciente Partido Obrero, que va por el control de Salta, La Troska (cliquear).
Romance del Mauricio y La DoctoraOtro que amaga es Randazzo, El Loco de la Florería. Para diferenciarse, El Loco no estuvo presente en la kermesse del Mercado Central, organizada por el cristinismo duro de circuito cerrado, para lucimiento alucinante de Zannini, El Cenador, que se equivocó de década y habló como si fuera Agustín Tosco.
La Doctora, que en el fondo nunca lo quiso a Randazzo, según nuestras fuentes, lo amonestó . Pero El Loco es el único islote del archipiélago cristinista (cliquear) que funciona solo. Sostenido por documentos de identidad que sella, o por los vagones chinos que atenúan el escándalo por los vagones chatarra comprados en Portugal.
Los camporistas tampoco lo quieren. Aunque Máximo, con frecuencia, lo llama. Por ejemplo para ordenarle, según nuestras fuentes, que vaya a cerrar un acto en Córdoba. Contra José Manuel De la Sota, El Cordobés Profesional, que hoy figura en la miniserie como el complementario Tío José.
Oberdán Rocamora
para JorgeAsisDigital.com
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martes, 6 de mayo de 2014

Chesterton y El Wado

La Constitución, en la justicia, se aplica con severidad al gobierno que se va.

Chesterton y El Wadoescribe Carolina Mantegari
Editora del AsísCultural,
especial para JorgeAsísDigital
“No se confunda, Carolina”, advierte el Jurista Sabio, un selecto miembro del TAD. Los Transgresores Anónimos del Derecho.
“De los 245 tribunales vacantes en juego, al cristinismo le interesa manejar apenas 10. A lo sumo 12. Nada más”.
El resto son “tortitas negras”.

Elogio de los Nycs

La estrategia judicial de La Doctora es instrumentada, según nuestras fuentes, por el doctor Eduardo de Pedro, El Wado. El muchacho adquirió últimamente una fuerte visibilidad, gracias a Lanata y Wiñaski. Por desbordes cometidos en su origen. Mercedes. Aún no trascendieron las bajadas de líneas que hace, a jueces y fiscales, en la estación de servicio del Automóvil Club.
Para los “Transgresores” cultivados, la citada estrategia mantiene el sentido estricto de un notable cuento de Gilbert Keith Chesterton.
Es “La hoja en el bosque”. Guarda cierta similitud, en el fondo, con “La carta robada”, el cuento magistral de Edgar Allan Poe.
Chesterton y El Wado“Para ocultar una hoja no hay mejor lugar que el bosque”. Es Chesterton.
“La carta robada está tan a la vista que nadie la ve”. Es Poe.
Entonces, El Wado, para asegurar la “capacidad ambulatoria”, o La Libertad, de La Doctora (y de otros personajes políticamente salpicados), apunta, en especial, hacia diez vacantes. No más. Para controlar determinados tribunales Federales, Cámaras Federales de Seguridad Social, o de Apelaciones en Lo Civil. O tribunales Penales, sobre todo Cámaras de Casación.
Y elevar, con infinidad de puestos, la base popular de “subrogantes”. Las tortitas negras. Con baluartes ocultos que no necesariamente pertenezcan a La (Agencia de Colocaciones) Cámpora. Sobre todo porque no tienen, en la congregación estudiada por la señora Russo, tantos postulantes presentables que sepan leer y escribir. Y se sientan en condiciones de juzgar.
Conviene entonces favorecer a Los Nycs. Los Nacidos y Criados en “la casa-casta”. La del Poder Judicial.
Muchos de Los Nycs son, por si no bastara, bastante queribles, valorables, aceptablemente eficientes. Sin grandes luces, pero discretos.
Aparte ¿para qué sacarse un 10 si con un 4 es suficiente?
Los Nycs son profesionales inapelables de la carrera que hacen, desde hace años, en sitios casi insalubres, el trabajo. Como pueden. Para que lo luzcan, o los cajoneen, otros.
Son los “nycs” inquietos que hacen cursos, se perfeccionan como si el país valiera la pena. Se preparan para concursos que siempre se dilatan. Seres que merecen, con todo su derecho, “comer caliente”. Para hacerse acreedores del repentino respeto de la suegra. Y hasta para ser centro de atención de alguna empleada ambiciosa, de aspecto sospechosamente cordial.
Dejar de ser el mero empleado judicial, de los que representa Julio Piumato, El Francés Culto (que para que lo acepten trata de vulgarizarse).
Para convertirse, en adelante, el nyc, en “un juez subrogante”. Y ser suplidos, en el abandonado escalón de abajo, por los empleados baratos, más nuevos.
Como para evocar aquel poema triste de Mario Benedetti: “Viene contento el nuevo”. O “la nueva” (ver sus “poemas de oficinas”).

Dar la talla

Lo contó Rocamora en “Meter mano en la Justicia” (cliquear).
Fue a partir del retroceso de Los Profesionales Tardíos. Los que fueron raleados por orden de Zannini, El Cenador (a uno de ellos, incluso, intentaron asesinarlo, no ampliaremos).
Chesterton y El WadoEntonces El Wado junto a Julián Álvarez, viceministro de Justicia, El Soberbio de Lanús (que aspira a ser el próximo intendente), se transformaron compulsivamente en los poderosos operadores del Ejecutivo en el Judicial. En principio debieron golpearse las tontas soberbias contra la pared. Por ejemplo, cuando pretendieron puentear al ministro Ricardo Casal, El Peruca, de la provincia inviable, Buenos Aires. Hasta que debieron recomponer. Hoy consultan a El Peruca antes de meterse en el suburbio.
A sus espaldas, abundan quienes se los toman en j… a los muchachos. Los consideran demasiado blandengues para encarar semejante función.
Pero los camporistas inflamados se esfuerzan en “dar la talla”. Aunque la dupla Wado-Soberbio suele equivocarse cuando envían al frente al doctor Picardi. Ocurre que los sobrevivientes de varios gobiernos lo dan vuelta al chico. Como a una media.
Sin embargo el osado que marca el ritmo de la metodología es El Wado. Contiene, incluso, algún arrebato de inteligencia. Pero, por sus dificultades expresivas, quien transmite mejor las ideas de El Wado es El Soberbio.
Consta, por ejemplo, que los dos mantienen un buen trato con los pares del Consejo de la Magistratura. Con el riesgo de convertir las sesiones solemnes, a veces, en una suerte de estudiantina semanal. Entre viejos lobos de mar como el doc Recondo, El Piojo Conducción, o el renovado Fera de Avellaneda. O el temible Fuentes, El Pesado de Neuquén. Debiera rescatarse también la simpatía febril de Fargosi. Es El Crédito del macricaputismo.

Oler la muerte

“El mejor juez, para un buen gobierno, es aquel que nunca se designa”, confirma la Transgresora.
“El juez más competente siempre es el vacante. Es el único que seguramente no te va a c…”.
Para los papeles de la teoría:
“Nunca va a traicionar aquel que se puso para subrogar”.
“Lo que se quisiera, por ejemplo hoy, Caro, es que las vacancias fueran permanentes”, consigna otro Transgresor.
Chesterton y El WadoComo los peronistas y los cuervos, los expertos jueces profesionales saben también oler la proximidad de la muerte.
Tienen la pituitaria experimentada. Vieron pasar innumerables influyentes, con sus luces altivas de colores.
Ellos suelen jugarse por defender el estado de derecho sobre todo cuando el Ejecutivo agoniza.
Es importante saberlo para interpretar las claves del mecanismo dinámico.
Los tiempos de la justicia, con su respectivo retraso, permiten disfrutar de la agonía inexorable de los presidentes.
Traducción: Para pronunciarse sobre las retenciones, Cobos, El Cleto No Positivo, sólo pudo disponer de una noche. La Suprema Corte, para disponer lo mismo, se tomó, en cambio, cinco años.
Lo que el político, en el Legislativo, decide en una ráfaga, la Corte puede tomarse cinco años. Para sentenciar que las retenciones nunca deben legitimarse por decreto.
“Esto no es para ansiosos, es para perversos”. Wilde.
Hace falta, en adelante, una ley. Y si algo a La Doctora no le gusta es que le marquen el tiempo. Que se lo tomen, el tiempo, como un jarabe para la tos, de los que promueve Cacho Fontana.
Percibe que la sentencia de la Corte es una muestra significativa de su fragilidad.
“El campo no cambió. Lo único que cambió, y para mal, es la situación de La Doctora, como la llaman ustedes en la web”.
La pobre está en franca declinación. Es un plazo fijo. Pasan los días y los meses. Termina. Necesita fueros. Irá como candidata a legisladora bonaerense. Como gobernadora de Santa Cruz. O en la boleta como candidata a la payasada parlamentaria del Mercosur. Una ficción más intensa que las de Chesterton, Poe, Benedetti y Wilde. Por citar sólo los enunciados en este artículo.
Con asombrosa unanimidad, en el Club de Transgresores del Derecho, asoma una regla irrebatible:
“La Constitución sólo se le aplica, con firmeza, al gobierno que se va”.

Comer caliente

Se explica entonces que El Wado se proponga la estrategia de diluir los 10 tribunales fundamentales, que le interesan, entre los 245 que se propone ocupar. Aunque se hable de 300, pero son exactamente 245.
Chesterton y El WadoMeras hojas que se ocultan en el bosque. Chesterton. Carta robada en el espacio más visible. Poe.
Subrogantes Nycs, de “la casa”, también “casta”. Con algún que otro abogado amigo. Un recomendable cuñado o una buena novia que acceda por la ventana a la carrera judicial. Como si fuera también de la “casa-casta”. Y que necesite, también, “comer caliente”. Ser protagonista exclusivo de las tarjetas. Adquirir la importancia personal del “señor juez”. Ser aprobado, incluso, por la suegra. Mirado con respeto por las empleadas de salario justo, las secretarias dulcemente cordiales. Y tratado con ostensible ansiedad por cualquier imputado que “deba prestar declaración”. O pagarla, de contado.
Carolina Mantegari
para JorgeAsisDigital.com
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domingo, 4 de mayo de 2014

Siete samurais y cuatro poderosos

Massa, Scioli, Macri, Binner, Cobos, Sanz y De la Sota. La Doctora, Moyano, Milani y Tinelli.

Siete samurais y cuatro poderosossobre Informe de Consultora Oximoron
Redacción final Carolina Mantegari
especial para JorgeAsísDigital
Dos bonaerenses, un porteño, dos mendocinos, un santafesino y un cordobés. Siete samuráis que se encuentran aspectados para calzarse la banda. En el siguiente orden.
Conste que los dos primeros pertenecen a la superstición peronista.
Sergio Massa, Aire y Sol II; o El Renovador de la Permanencia.
Daniel Scioli, Lider de la Línea Aire y Sol I, o El Milagro.
Mauricio Macri, El Niño Cincuentón, el que crece por ausencia. Pilar del macricaputismo gerencial.
Integrantes de “Daniel, Mauricio y Sergio” (cliquear), la consagrada miniserie del Portal. Se sostiene en la carencia desde hace dos años. Protagonistas exclusivos de “la política swinger” (cliquear) también.
En la misma línea, con diferencias leves, pueden situarse los cuatro restantes. Tres de ellos representan la necesaria alucinación del Frente Amplio UNEN. La conjunción de esmerados radicales que hacen el amor a oscuras, con los socialistas mormones que lo hacen vestidos. Y con un despliegue de admirables buscapinas que la ponen como pueden.
Los unionistas nacieron infortunadamente partidos. Amontonamiento de presencias luminosas que sirvieron para agigantar la ausencia mediática de Macri.
Una de dos, El Niño Cincuentón se impone como el límite o como la salvación. Es el providencial que facilita, en la segura segunda vuelta, la perspectiva del triunfo electoral.
Siete samurais y cuatro poderososHermes Binner, el John Wayne de El Hombre Quieto, el socialista mormón. Y dos radicales que reivindican, otra vez, la tradicional receta institucional de “acción y aventuras”.
Julio Cobos, El Cleto No Positivo, es el radical menos querido por los radicales etimológicos, pero el más valorado por el público normal.
Ernesto Sanz, La Esperanza Blanca, es el más valorado por los radicales, pero casi un desconocido para el público normal. Un misterio insondable porque La Esperanza Blanca, gran parte de su tiempo, la pasa alojado en las emisiones del cable. Cama adentro.
La primera línea de los siete samuráis la cierra José Manuel de la Sota, El Cordobés Profesional. Para terminar con su influencia en Córdoba, Carlos Zannini, El Cenador, y La Doctora, no vacilaron en incinerar al hasta entonces ascendente Capitanich, El Premier (cliquear). Es quien irrumpió como aspirante a primer samurai, pero después del desastre de Córdoba derivó en un “oficial de atrás en caballo blanco”. Como lo diría Enrique Wernicke, el notable novelista olvidado.

Banco de suplentes

Los siete samuráis de mayo mantienen una segunda línea de samuráis en el banco de suplentes. Con más entusiasmos que posibilidades, los banqueros tratan de desplazarlos, a los efectos de ingresar en la primera línea.
Aquí puede ubicarse al entrerriano, Sergio Urribarri, El Padre del Marcador de Punta. Es quien compra la totalidad del cristinismo en pié, tal como está, “llave en mano”. Cuenta con el apoyo insufrible de la Constructora Quebrantada de las Madres, y con el aval relativo de los acomodaticios buscapinas de La (Agencia de Colocaciones) Cámpora. No obstante, por un puñado de bancas, los camporistas, según nuestras fuentes, están a punto de saltar hacia el milagro de Aire y el Sol I, Scioli. Saben que la línea real de La Doctora viene por ese lado.
Que el hombre es Scioli, y el resto son sparrings.
Siete samurais y cuatro poderososCamporistas de medialuna enarbolada perciben que los gobernadores del Partido Justicialista Vegetal se encuadran con Aire y Sol I. Muchos de los gobernadores no tienen reelección, y distan de garantizar los triunfos. Paco Pérez, El Flaco Gioja, el Eduardista Béder, la señora Corpachi, el Gordo Kloss. Es preferible entonces adherir al milagro, antes que los exponentes del vegetalismo se tienten con saltar hacia la Franja de Massa.
Como Romero, El Desperdiciado, Reutemann, El Más Desperdiciado aún, o el puntano más confiable de los Rodríguez Saa. Adolfo, del Estado Libre Asociado de San Luis.
Dos bonaerenses emergen también, en el banco de suplentes, como sparrings de Scioli. Es Randazzo, El Loco de la Florería, y su rival perpetuo de la Cuarta Sección. Domínguez, El Lindo Julián.
Ambos amagan con ir por la nación pero con la perspectiva incierta de cerrar por la provincia, La Inviable.
Aquí Randazzo y Domínguez tendrían que enfrentarse con “compañeros” de la misma superstición que se anotaron en la Franja de Massa. Graves renovadores de la permanencia como Giustozzi, mirado con la desconfianza del reojo por el resto del massismo. Y con Cariglino, de La Compañía de Jesús.
La segunda línea de samuráis la completa un salteño de la superstición. Juan Manuel Urtubey, El Bello Otero. Reconocido experto en el arte de hacerse el tonto. Por lo tanto Urtubey puede mojar alguna vicepresidencia. Van cuatro.
Siguen en el banco de suplentes dos inclasificables que se reportan al UNEN quebrado. Elisa Carrio, La Empresaria en Demoliciones, habilitada para jurar donde sea. Como presidenta o gobernadora. Y el cineasta Fernando Solanas, El Dirigente Universitario que se atreve a disentir con La Demoledora que lo hizo senador.
Siete samurais y cuatro poderososCon ambiciones que nadie siquiera comienza a tomar en serio, debe mencionarse también a Agustín Rossi, El Chivo. De los funcionarios doblemente leales que suele reportarse a dos pesados de verdad. La Doctora, y el general César Milani, el Irresistible Seductor de Sexagenarias.

Los poderosos

El Informe Oximoron culmina con la significativa alusión a los cuatro poderosos.
La Doctora mantiene vigente el poder del estado, mientras estimula el mito bacheletiano -cliquear- del regreso. Conserva el atributo de la decisión, la conducción de la Nada Vegetalista, y la extendida capacidad de daño.
Milani, en cambio, concentra el poder letal de los fierros. Aunque los explosivos se encuentren deteriorados.
Ocurre que los fierros tienen un jefe, por primera vez en treinta años (y más aún). La autoridad que le concede La Doctora a Milani se derrama sobre las tres armas.
Emerge entonces Milani como el controlador de la calle. Con el avance progresivo del ajuste, la calle se va a poner cada vez más difícil, más dura. Aquí Milani convive obligadamente con Berni, El Licenciado Serial, que está muy enojado con Milani porque no lo incluyó en el ascenso para coronel.
El tercero de los poderosos es Hugo Moyano, El Charol. Encanto de la Negritud.
Alude Moyano a una realidad consolidada, aunque indeseable para los adictos al esquema plácido que invoca lo políticamente correcto.
Contiene Moyano la anunciada certeza. Puede parar cuando le plazca el país.
Junto a Luisito Barrionuevo, alias Harry, El Charol supo perforar la plácida negatividad de las encuestas. Reducirlas a la dimensión de la papelería intrascendente. Mera temperatura anímica de una sociedad sin líderes.
El cuarto y último de los poderosos es Marcelo Tinelli, El Cuervo de Poe. Representa a la temible comunicación.
Aquí el informe prefiere evocar a Roberto Galán, cuando a principios de los 80 lanzó un exceso en el Rond Point.
“Con “Si lo sabe cante”, si me dejan hacerlo, le salvo la vida política a Viola”, dijo. “Lo que quiere el pueblo, quiere reírse y cantar”.
Siete samurais y cuatro poderosos34 años después, con los 30 puntos de rating de Showmatch, El Cuervo de Poe confirma y aumenta la sentencia del viejo Galán. Tanto los samuráis como el resto de los poderosos temen los efectos de su voluntad.
Salvarlos o desmoronarlos, creen que Tinelli todo lo puede. De manera que persiste el equívoco apresurado. Indica que El Cuervo de Poe decide las elecciones. Sin impugnar los atributos de la popularidad, se asiste, para Oximoron, a una subestimación frontal de la sociedad. Aunque el pueblo quiera reírse y bailar.
Carolina Mantegari
para JorgeAsisDigital.com
Consultora Oximoron/Redacción final
permitida la reproducción sin citar la fuente.
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