lunes, 20 de julio de 2015

El copamiento del peronismo vegetal

Con La Cámpora, Zannini y La Doctora.

El copamiento del peronismo vegetalescribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial
para JorgeAsísDigital
Como el final del ciclo del cristinismo (que a lo mejor se extiende), se extiende el final del peronismo vegetal (que se transforma sin dramatismo).
Hasta aquí -junio de 2015- el instrumento electoral, el Partido Justicialista, no registró el menor brote de reacción interior. Apenas un par de desprendimientos. En Córdoba, San Luis, La Pampa, Buenos Aires.
Pero los peronistas mayoritarios siguen adentro. Se ajustan a la patología del kirchnerismo. Y suscribieron, sin pudor, como si fueran documentos, los memorándums redactados por el antiperonista más célebre que los conduce. Carlos Zannini, El Cenador.
Pese a sus desastres seriales, en 2015 puede triunfar la versión cristinista, con el sorpresivo blend Scioli-Zannini. A partir de 2016 es el turno de la sumisión. La transformación total.
Lo que no lograron los Montoneros, con el entrismo trágico de los 70, lo consigue Zannini, en la segunda década del dos mil. Con el paraguas de La Doctora. A golpes de caja y de versos. Para el peronismo complaciente que se disuelve en la colonización servida. Demasiado fácil, sin violencia ni resistencias. Sin sangre.
El copamiento del peronismo vegetalCon la columna vertebral del Partido Justicialista, y adornado por los sellos buscapinas, el Frente para la Victoria hoy se encuentra copado estratégicamente por La Cámpora. La Agencia de Colocaciones. Conjunción de treintones ambiciosamente inmaduros. Combinan el pragmatismo de los cargos con la aceptable épica “del proyecto”. Planifican quedarse, con lo que queda delpaís exangüe (cliquear), en los próximos ocho, a más tardar doce años. En tres elecciones, para decirlo en términos democráticamente institucionales. Cuando dejen de reproducirse los folklóricos seguidores de Gioja, de Béder o Fellner. Cuando se diluyan por el envejecimiento cultural los mini-gobernadores del conurbano, que aún resultan sustanciales por la numerología electoral.
La Doctora los aprueba, como si les perdonara la vida. Mantiene inalterable su gran objetivo. Ganar.
La derrota, en la Argentina, es un defecto. Un error nada honroso. Aunque el error hoy lo cometa La Doctora misma, que cuenta con una enorme ventaja. La persistencia en el error de los opositores. Les imposibilita explotar las vulnerabilidades que el gobierno les ofrece, en mesa de saldos.

El peso de la ausencia presente

La supuesta jefatura de la Agencia le pertenece a Máximo, En El Nombre del Hijo.
El copamiento del peronismo vegetalEn realidad la orienta el ascendente Zannini. Clavel instalado en la solapa presidencial de Scioli, el Líder de la Línea Aire y Sol. Y conduce La Doctora, que se destaca por el peso de la ausencia presente. No figura en las postulaciones y se ufana por no ser candidata a nada. Ni siquiera para la invención impúdica del Parlasur. Prefiere tomarse un respiro previsible. Con el objetivo de volver pronto hacia lo que nunca, en realidad, deja. El poder.
En la práctica, la estrategia lanzada el 27 de abril de 2011 funcionó a la perfección. En el estadio colmado de Vélez Sarsfield. Sin recurrir a la desplazada base sindical, ni al aparato tradicional de los mini-gobernadores. Apoyada en la exitosa infiltración de los incondicionales que iban a acompañarla a la fantasía de “ir por todo”. Con el germen consolidado de La Cámpora, compartido con los buscapinas complementarios de Unidos y Organizados.
Hoy los peronistas, los vegetales en transformación, se dejan conducir por Zannini y La Doctora. Son oportunamente útiles para cobijar a los tripulantes copadores. A los “chicos” que generacionalmente maduran mientras aguardan, sin grave ansiedad, la instancia de suplirlos. Para desplazarlos hacia el geriátrico de los recuerdos.

Mascarones

Lucen hoy los mascarones. Frutillas de torta.
El copamiento del peronismo vegetalScioli concreta el sueño de ser el candidato presidencial. Doblega, con su paciencia sistemática, a La Doctora (aunque le estampe el Clavel de Zannini -ver AsisTV-).
Una jugada rápida que no supo entender Florencio Randazzo, El Loco. Utilizado, aquí, como un cubierto descartable, de plástico, como en la clase turista de los aviones.
Randazzo -al decir de Arturo Jauretche- se encontraba “absolutamente enfermo de importancia personal”. Cometió el error de tomarse con excesiva seriedad.
Al rechazar la postulación para Buenos Aires, El Loco motivó que La Doctora debiera recurrir a otros mascarones de proa peronistas. Como Aníbal, El Neo Corach. Hoy apunta hacia la Provincia Inviable (aunque le estampen el clavelito de Sabbatella, El Psicobolche II, detestado por los mini-gobernadores bonaerenses que soportaron sus “colectoras”, y hoy elevado como consecuencia de la guerra contra el Grupo Clarín).
El copamiento del peronismo vegetalEl otro mascarón es Domínguez, El Lindo Julián. Aquí se reitera la peripecia de Scioli, en 2007, junto al infortunado Balestrini (que se recupera y tal vez lea estas líneas). El Lindo Julián lleva a Fernando Espinoza, El Trabado, caudillo peronista de La Matanza. Como Balestrini.

Poderes

Si los números favorecen la precariedad del armado, además del Ejecutivo, el cristinismo podrá controlar parsimoniosamente el Senado. A través de la experiencia penosa que Zannini arrastra desde Santa Cruz. Pero también Diputados. Pese a las dificultades expresivas de De Pedro, El Wado, camporista de confianza e inspirado. Signado para aplicar el compulsivo trasvasamiento generacional.
Con el Legislativo y el Ejecutivo en la bolsa, en adelante para La Doctora le resultará más accesible emprender el debilitamiento definitivo del Poder Judicial. Para transformarlo en un podercito complementario, que no se entrometa en las ceremonias de condenación del delito cultural. El despojo que signó los primeros siete años de recaudación centralizada que carga el kirchnerismo.
Es la antesala de una ofensiva que Jorge Lorenzetti, según nuestras fuentes, espera. Con la mirada parece expresar: “Pobres, no saben lo que hacen”.

Escasa vocación por la resistencia

Entonces el peronismo vegetal es copado sin inconvenientes por La Cámpora transformadora.
El copamiento del peronismo vegetalEn gran parte, es por la escasa vocación por la resistencia que caracterizó a los dirigentes peronistas con alguna iniciativa. Los que no toleraron la terapia intensiva del cristinismo.
Son los que prefirieron emanciparse “por afuera”. Por creer en la imposibilidad de pelearla “por adentro”. Les dejaron el espacio ancho y libre, servido, a merced.
Abandonaron la cancha grande del peronismo para jugar más tranquilos en los potreritos personales. Con la pedantería de presentarse, por si no bastara, como los verdaderos peronistas. O más grave aún, como peronistas disidentes.
Aquí se destacan valiosos dirigentes de distintas provincias que no alcanzaron a entenderse siquiera para generar un proyecto común. José Manuel De la Sota, El Cuarto Hombre, de Córdoba, o Adolfo Rodríguez Saa, El Padre de la Puntanidad, su par del Estado Libre Asociado de San Luis. Sin haber planteado la batalla por adentro, ambos insinúan sus participaciones “por afuera”.
Y en el caso de De la Sota, actúa junto a Sergio Massa, El Renovador de la Permanencia, el tercero en la concordia. Es quien podría haber planteado la pugna interna por su significativa potencia en la Provincia Inviable. Pero Massa armó su poderosa Franja para vencer en 2013 al gobierno arbitrariamente inteligente que después, con paulatina perversidad, se dedicó a depilarlo. A la cera negra, cliquear. Los mini-gobernadores que lo fortalecieron lo debilitaron después, con el regreso al cuerpo principal. Donde La Doctora, a través de sus secretarios, suele recibir a los descarriados.
El copamiento del peronismo vegetalEn “el error como motor de la historia” (cliquear), Maldonado-Kohen consignó que Argentina no está para quien acierte más. Está para quien se equivoque menos.
Con la designación de Zannini, como vice de Scioli, La Doctora se equivoca más, incluso, de lo que se equivocó con Boudou.
La respuesta política está alojada en la insuficiente propuesta de Macri, que es la única alternativa de superación. Pero sobre todo influye la respuesta social del mercado. O en las rutas donde se aguarda la presencia protestona de los chacareros agotados. O en el estancamiento de los inversores externos que buscan posiciones y en el inmovilismo de los canuteros internos. Los que no van a mover, por carencia de confianza, ni una moneda. Son seres normales que sospechan que, a través de los claveles provocadores, de la vocación por asegurar la continuidad en el error, la Argentina marcha, invariablemente, hacia la misericordia, definitiva y declinante.
Oberdán Rocamora
para JorgeAsisDigital.com
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El error como motor de la historia

Argentina no está para quien acierte más. Está para quien se equivoque menos.

El error como motor de la historiaescribe Bernardo Maldonado-Kohen
especial para JorgeAsísDigital
Caprichito. “Presidente o nada”.
En realidad, Florencio Randazzo, El Loco, se encuentra lícitamente tentado, según nuestras fuentes, por la atracción de la nada.
La función pública ya le deparó suficientes éxitos morales. Acumula deseos postergados de disfrutar los progresos que suelen reconfortar los atributos del espíritu.
Aparte, El Loco conoce demasiado bien la provincia de Buenos Aires, que es -para el portal- Inviable. Como para fascinarse por la idea de gobernarla.
Aunque la provincia diste de ser una propina. Un obsequio de la casa. Es tan importante como el propio país. Faena pendiente para gladiadores que no aparecen.

Clavelitos

La instalación del clavel de Zannini (cliquear), en la solapa presidencial de Daniel Scioli, legitimó el deseo de Randazzo. Plantarse. De enojarse y decir “basta para mí”.
El error como motor de la historiaZannini era el máximo promotor de su postulación. Llamaba personalmente a los gobernadores y mini-gobernadores para sugerirles que apoyaran “al Flaco”.
Para algarabía de los inofensivos sexagenarios de Carta Abierta, tanto Zannini como La Doctora avalaban los ataques virulentos de Randazzo contra Scioli, “el candidato de Clarín”. A quien La Doctora, en un rapto de pragmática y justa resignación, finalmente iba a aceptar. Después de encajarle el clavelito.
A Randazzo, en definitiva, La Doctora lo utilizó, para ablandarlo, innecesariamente, aún más, a Scioli, que sobreactuaba el categórico kirchnerismo para salirse con la suya. Y filosóficamente, en adelante, ser. Se le despejaba entonces el camino hacia calzarse la banda. Aunque le estamparan otro clavel más intenso que aquel clavel inicial de Mariotto.
Pobre Flaco. Se sintió desairado. Debió enterarse por los medios que lo desplazaban de la penúltima ambición.
La de pasar, desde los pasaportes y los trenes chinos, hacia la presidencia que ahora, los perversos, le negaban.

La aprobación del adversario

Y aunque La Doctora le ofreciera el caramelito de la gobernación en una bandeja, Randazzo se aferró a su palabra. Dijo que no, en un gesto que merece relativa admiración.
El error como motor de la historiaEl Loco se convirtió en otro rehén del propio discurso. Se tomaba demasiado en serio. Aunque las palabras hubieran sido emitidas en el marco perdonable de una instalación de campaña.
Palabras que se lleva, en definitiva, el viento.
Como diría el poeta Jorge Teiller:
“Solo palabras/ un poco de aire movido por los labios”.
Y El Loco Randazzo se inspiró en las palabras que “no podía borrar con el codo”. Para rechazar el ofrecimiento que tenía, para su ambición, el sabor del caramelo de madera, ligeramente espolvoreado con azúcar impalpable. Se lo explicó a La Doctora en un correo informático que llegó, en simultáneo, a todas las redacciones. Donde le brindaba, incluso, lecciones olímpicas de dignidad. Las que enternecieron a los opositores envueltos y sensibles. Los empaquetados que comenzaron, en bloque, como graves demócratas, a aprobarlo.
Por el imaginario de Randazzo ni siquiera surcó aquel severo cuestionamiento interno que alguna vez se hizo otro poeta. Paul Eluard:
“¡Horror, los enemigos me aplauden!”.

El jardín del canuto

La digna equivocación de Randazzo de ningún modo desentona con la vocación colectiva por el error que impregna la actualidad patológica del país.
El error como motor de la historiaAl estamparle el clavelito de Zannini, al reconfortado Scioli, perfectamente La Doctora ya puede no ser candidata a nada. O contenerse, acaso, con la intrascendencia ficcional del Parlasur. Es una extensión burocrática del Mercosur que en la práctica ya no existe.
En el final del espantoso ciclo (que a lo mejor se extiende) La Doctora vuelve a obstinarse en la preferencia del error.
Porque Zannini, estampado como vice de Scioli, es peor incluso que Boudou, cuando se lo estampó como vice a ella misma.
Aunque se trate de errores que ninguno de sus adversarios envueltos sepa, por manifiesta incapacidad, explotar. Ya que en adelante sólo debe tratar de contener la reacción del adversario más sensible. El mercado. Con su intemperancia, es precisamente el mercado quien le reprocha a La Doctora. Por insistir, ideológicamente, con lo peor del cristinismo que espanta y desanima. A los inversores externos, vaya y pase. Pero sobre todo también a los inversores internos, los que pagan impuestos, y cuidan, con ferocidad, el jardín del canuto.

La colectividad del error

Pero nada, en el fondo, importa. La indiferencia es un manto casi protector.
En la Argentina cristinista el error es el verdadero motor de la historia. Como la lucha de clases para el equivocado Marx.
El país no está para quien acierte más. Está apenas para quien se equivoque menos.
El error como motor de la historiaSergio Massa asume “sus errores”, con arrojo aunque sin gran convicción. Sólo después de admitir que le birlaron los trebejos. Que lo depilaron a la cera negra (cliquear) y el proyecto presidencial se le evapora.
Pero ánimo: Massa puede recuperarse pronto, tal vez merced a los errores de Mauricio Macri, que ni siquiera los asume.
Al contrario. La obcecación de su pureza selectivamente conceptual lo habilita a Macri a perder, por ejemplo, torpemente, la provincia de Santa Fe, que estaba servida, entregada como el caramelo de la gobernación para Randazzo.
Hoy Mauricio convive con el error que le impide proyectarse para capitalizar los gravísimos errores del adversario principal. Que aún no es Scioli, su socio polarizador. Es La Doctora. Es ella que le deja el poder servido, ya que el clavelito de Zannini representa lo peor del fracaso, y le extiende la invitación para que se luzca con la diferencia. Para que haga, en definitiva, política, sin entregarse al catecismo inocente de su propio relato.
El error como motor de la historiaSin embargo es el mercado que genera la desaprobación que Mauricio no ejercita. Para enfrascarse en la vaga tesitura de “lo nuevo”. De creer que representa, modestamente, “el cambio”. Con tanta amplitud que presenta, como novedad, en su estantería para la capital, a la señora Patricia Bullrich. Mientras se ofrece para la presidencia, acompañado, lo más probable, y sin ir más lejos, por su Secretario de Gobierno o la señora Gabriela Michetti. Mientras que para la provincia de Buenos Aires, ofrece a la señora vice jefa del gobierno, acompañada por el jefe de la legislatura del Artificio de la Capital.
Percibir que todos, en definitiva, la chingan, deriva en una evaluación desesperada.
El error como motor de la historia¿A quién le ganó el evaluador para reprocharlo?
A los efectos de convivir, y sobrevivir, lo aconsejable es anexarse en el encanto de la indiferencia. En la colectividad patológica del error. Es, en todo caso, el máximo acierto.
Bernardo Maldonado-Kohen
para JorgeAsisDigital.com

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Lecciones morales de Santa Fe

La dificultad estructural de vencer a los oficialismos.

Lecciones morales de Santa Feescribe Bernardo Maldonado-Kohen
especial para JorgeAsísDigital
Sin los oportunos cortes de luz, como en 2011, el evangelismo socialista de Santa Fe vuelve a retener angustiosamente el poder en 2015.
Desde Hermes Binner se pasó la posta a Antonio Bonfatti, y ahora a Miguel Lifschitz, que se sumerge en el festejo por anticipado. Junto a la señora Mónica Fein, que también retiene la alcaldía de Rosario, base sustancial del evangelio.
En adelante, a llorar al parque.
Por más que Mauricio Macri se obstine en el sentimiento convincente de su invocación moral, a los socialistas nadie les va a ganar, en la relativa moralidad de recontar los votos.
Otra muestra de la dificultad estructural de vencer a los oficialismos. Aquí la continuidad emerge como un contagio. Sea en Salta o en Chaco, como en Río Negro y Santa Fe. Hasta hoy, sólo Mendoza puede alterar el rumbo político de su administración. Mientras tanto Córdoba, el Artificio Autónomo de la Capital, La Provincia Inviable de Buenos Aires, o la misma Nación, mantienen la vigencia invariable de los oficialismos.

Saltos y simbologías

Lecciones morales de Santa FeSanta Fe marcó también el inicio simbólico de la declinación de la Franja de Massa. Por aquello que su titular, Sergio Massa, denomina hoy sus “errores”. Genéricamente.
Sorprende la simbología del doble salto de Reutemann (al que Rocamora llama Planta Permanente). Desde el peronismo hacia la Franja, primero. Y desde la Franja hacia el PRO, después.
El último salto resultó fatal para Massa. Generó la legitimidad del efecto cascada. Hasta facilitar la sucesión de los otros desplazamientos que debilitaron la Franja. Para fortalecer, más que al PRO, al peronismo expresado en el Frente Para la Victoria. Con el regreso a “la casita de los viejos”. Sin las “frentes marchitas” ni las nostalgias previsibles. Sólo con la intención frontal de ganar. Mantener la continuidad de las cajas. Lecciones morales para constar en actas. Libros de quejas quedan al costado. Inútiles como los recuentos.
La asombrosa recuperación del peronismo santafesino se debe a lo que Graham Greene llamaba el “factor humano”. La coincidencia entre la promoción provincial del ascendente Omar Perotti, dirigente que se impone por sus calificados atributos, con el fortalecimiento (casi inexplicable) del gobierno nacional, sobre todo desde que se atenuaron las derivaciones de un crimen despreciable. Un fenómeno de transformación que ni siquiera supo prever la calculada astucia de Reutemann.
Lecciones morales de Santa FeEl conflicto se traslada ahora a la frialdad de los escritorios del Tribunal Electoral. Donde a los oficialismos es más que difícil vencerlos. Imposible, se diría.
Santa Fe marca también otra lección moral. La insuficiencia de la soberbia cultural que se apoderó del PRO, a través de la selectiva preferencia por la pureza. Y por la distinta actitud ante los también selectivos acuerdos. Por ser víctima del propio relato construido. Por no contaminarse con nada que oralmente aluda a “lo viejo”. Que dificulte la necesidad del cambio que inspira -y moviliza- la vaguedad de “lo nuevo”.

Siempre la mini-serie

La tradicional mini-serie “Mauricio, Sergio y Daniel” parece concluir en la procurada polarización entre Daniel y Mauricio. Y con el exterminio del polarizado, o sea Sergio, disuelto a baño María en la salsa genérica de sus “errores”.
Lecciones morales de Santa FeNinguno de los tres protagonistas de la miniserie forma parte del socialismo evangélico que gobierna Santa Fe. Desde que el extinto gobernador Obeid se recibió repentinamente de gran demócrata e impulsó la derogación de la Ley de Lemas. Instrumento que permitía que el peronismo, pese a sus desastres, se sucediera en medio de la declinación.
Pero los polarizadores Mauricio y Daniel, en este 2015, se aproximaron bastante a la idea de desprenderse temporariamente de los instalados socialistas. Mauricio a través del carismático comediante Miguel Del Sel. Y Daniel con el citado Perotti, que literalmente ya superó en velocidad al saltarín agotado, Reutemann. Y hasta atenuó el vaporoso prestigio de la señora María Eugenia, la exponente más sensata de Los Bielsa.
Quien se quedó en el camino fue el polarizado Sergio. Sobre todo después del “error” de no haber podido retener al simbólico Reutemann. Para inclinarse por dos candidatos que, lejos de consolidarlo, lo redujeron. De todos modos con Oscar Martínez, alcanzó a retener el cuatro por ciento que deja de ser piadoso. Cuatro puntitos que, por otra parte, hubieran sido indispensables para desalojar a los adventistas del socialismo. Ya que de haberse entendido Mauricio y Sergio, no sólo podían haberse quedado con Santa Fe. Desalojaban a los socialistas hasta del bastión inexpugnable. Rosario.

El extraño vandorismo del PRO

Lecciones morales de Santa FeAunque por arriba Mauricio y Sergio lo nieguen, en niveles intermedios continúan las negociaciones autorizadas. Entre el PRO y (lo que queda de) la Franja de Massa. Para desconcierto de De la Sota. Una suerte de rehén incómodo en la estrategia final del socio. Massa. Con quien De la Sota se dispone a confrontar, en una campaña costosa donde exhibe más el apreciable tesón que la eficacia electoral.
La lección moral de Santa Fe puede repercutir, sobre todo, en Buenos Aires. Queda apenas una última semana para avanzar con las decisiones que pueden repercutir en el plano nacional.
Desde la innovación intelectual del PRO se inspira “el massismo sin Massa”. Es el rescate de lugares de poder para los massistas que resisten, aunque sólo después de la capitulación incondicional de Massa. Ya que dista, a esta altura, de conciliar un financieramente imposible proyecto nacional. Al que se entrega, con más arrojo admirable que fundamentos.
Lecciones morales de Santa FeMientras confronta con el peronismo, Mauricio suele rescatar, en cambio, a Perón. Como si le perdonara la vida. Pero a quien Mauricio reivindica, en realidad, es a Augusto Timoteo Vandor.
Fue -Vandor- aquel dirigente sindical que planteaba el pragmático “peronismo sin Perón”. Como corresponde, terminó asesinado. Según nuestras fuentes, se trató de un crimen iniciático, decidido en Roma, durante una mañana soleada, mientras dos señores insospechables que ya habían adquirido corbatas en la vía Condotti disfrutaban de la escalinata espectacular de la Piazza Spagna.
Nadie debe temer por la reiteración del destino.

Cancha Rayada

Al cierre del despacho, en Buenos Aires aún se reservan tres o cuatro lugares. “Para salir”. En la lista de diputados.
Son para los miembros rescatables de la Franja de Massa que atraviesen los certificados tácitos de pureza. Y tal vez se resguarda por cuatro días otro lugar más enaltecedor. La candidatura a la vice-gobernación de Buenos Aires, para acompañar a otra señora María Eugenia. Pero Vidal. Reserva preciada. Casi un caramelo de madera para el mini-gobernador de San Miguel.Lecciones morales de Santa Fe Un astuto dirigente que privilegia, según nuestras fuentes, la inteligencia de la lealtad. Que aunque parezca poesía, aún “paga”.
Para avanzar con la idea del vandorismo extraño y perverso, Massa tendría, apenas, que apartarse.
Para la evaluación, El PRO pide demasiado. Invoca una falsa reciprocidad, por el apartamiento de Macri en 2013, que permitió la consagración de Massa.
Un renunciamiento histórico de Sergio. Para aceptar, con excesiva nobleza, su “cancha rayada” personal.
Después de todo, el pretexto de la juventud siempre admite otra ilusoria oportunidad.
Bernardo Maldonado-Kohen
para JorgeAsisDigital.com
Posted on 11:43 | Categories:

Tangos del cierre

"Una", "Cambiemos" y "Progresistas" completan el frepasismo tardío del FPV.

Tangos del cierreescribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial
para JorgeAsísDigital
“Sin novedad en los frentes”, diría Erich María Remarque.
En el camino hacia la pedantería electoral de las PASO, para el primer cierre sólo concentró algo de suspenso Sergio Massa, El Renovador de la Permanencia.
Sustancialmente depilado a la cera negra (cliquear), con su reconocida astucia se las ingenió para hacer, de su desdicha política, un objeto de consumo. Y de centralidad.

Modelo de inclusión

El favorito es -quién iba a decirlo- el Frente para la Victoria. Pese al frepasismo tardío y a los desastres seriales que arrastra desde hace doce años. Llega sostenido por la carencia de solidez en la reacción del oponente, que parece postularse más para complementarlo que para sucederlo.
En la práctica, lo vertebra el Partido Justicialista Vegetal. Un Ogro invertebrado que adquiere vitalidad sólo cuando se trata de contar los votos, que comparte con una decena de adyacencias. Son sellos presupuestarios que se limitan a contener un vociferante conjunto de buscapinas que pasan mensualmente por ventanilla con gesto reclamatorio, y con la tendencia a creer que participan de la Revolución Imaginaria que aplica el “modelo de inclusión”. Tan generoso que los incluye, incluso, a ellos.
Semejante patología del frepasismo tardío hoy debe obedecer verticalmente las decisiones de La Doctora. Justamente ella vuelve cargada por la espiritualidad que le aporta el Conductor más inesperado. Francisco, mal llamado San Borocotó.
Tangos del cierreLa Doctora tiene que decidirse en los próximos nueve días. Primero y fundamental, ¿qué va a ser de su osamenta?
Si va a anotarse como parlamentaria en la nadería del ficcional Parlasur. La expresión burocrática del Mercosur que ya no existe. O si va a apuntarse, convenientemente, como diputada, para arremeter con la idea alucinante de la Presidencia Legislativa. O acaso, de máxima, como gobernadora de la provincia (inviable). Buenos Aires. Si es que no tiene la autoridad suficiente como para desplazar a Florencio Randazzo, El Loco, de sus ilusiones presidenciales, y proponerlo como gobernador. En ese caso, sin otra alternativa debe avalar, como heredero, a Scioli, Líder de la Línea Aire y Sol, a pesar de su voluntad. Al que habrá, en todo caso, que acotar, pero sólo después de asegurarse el triunfo, de ser posible en la primera ronda, sin asumir el riesgo de perder, entre otros valores, la libertad.
Ahora, si le da luz verde a la confrontación, y el patológico frepasismo tardío presenta la bifrontalidad, a través de Scioli y Randazzo, el máximo beneficiario será Mauricio Macri, El Niño Cincuentón, transformado en El Ángel Exterminador. Del artefacto Cambiemos, Macri es el aspirante más aventajado.

Cambiemos y UNA. Tangos

Tangos del cierre“Cambiemos” puede ser el ajustado título de un tango. Como Soñemos “que lo dos estamos libres”. Pero es el PRO, expresión institucional del macricaputismo, que emerge con otras dos adyacencias bastante respetables. El retrasado radicalismo que conduce Ernesto Sanz, La Eterna Esperanza Blanca, que aporta el hilo de la territorialidad. Y la Coalición Cívica, sello que aún sobrevive y aún no fue asombrosamente destruido por la señora Elisa Carrió, La Empresaria en Demoliciones.
“Cambiemos”, o Soñemos “con la gloria de este amor”, aporta también el conglomerado juvenil de Gerónimo Venegas, El Momo. Es un gratificante exponente de “lo nuevo”, categoría inventada por el pensador don Jaime Durán Barba, El Equeco. Orienta el bolero llamado Fe. Es una religiosidad que por lo menos puede servirle a Macri para contar los votos, en la Provincia Inviable, donde tal vez no alcance con el voluntariado moderno recopilado a través de las redes sociales. La Provincia Inviable es el territorio de la equivocación coral. Aunque puede presentarse, también, como de la esclarecida genialidad. Depende de cómo salga la invención.
La equivocación consistió en haber desairado, y sometido a la humillación civil, al tercero en cuestión, Sergio Massa. Del tango UNA.
UNA “busca llena de esperanzas”. Pero no. Es UNA, “una nueva alternativa”, que le sirve a Massa, al menos para los próximos nueve días, para cotejar con José De la Sota, el apartado peronista que se aferra reglamentariamente a la Democracia Cristiana.Tangos del cierreLos acompaña otro grupo de honorables buscapinas y la curiosidad del MID, sinónimo semántico del apellido Frigerio.
Hoy el Frigerio más sensato que vive responde al PRO. No pertenece al tango UNA, milita en el tango Cambiemos y aspira a la vicepresidencia. Al cierre del despacho, aparece con menos fuerza que la señora Michetti, La Novicia Rebelde, y en especial que Marcos Peña, El Pibe de Oro, ídolo del voluntariado que recita a Durán Barba.

Progresistas

Para constar en actas, debe rescatarse el recatado grupo de los “Progresistas”. Son los tibios y sensibles que impulsan, hacia el primer plano, a la señora Margarita Stolbizer, La Vecina Buena.
Es la “gauche” socialmente presentable que no llega a ser de izquierda. Pero que tampoco se resigna culturalmente al pragmatismo que impregna a la indigerible “derecha”.
Es la sintomatología que suele tratar el psicoanálisis y la homeopatía. Eficaz para combatir testimonialmente las imposturas del peronismo, pero sin deslizarse entre la antipática atracción que genera el antiperonismo. En definitiva es el espacio ideal para que sea apoyado por el erudito contratapista Jorge Fontevecchia, como también por la iluminada señora Beatriz Sarlo, y con seguridad también por el novel novelista Tomas Abraham.Tangos del cierre Aquí se agrupan los frepasistas inquietos que hubieran apoyado con tenacidad a Hermes Binner, el John Wayne de El Hombre Quieto, que dejó pasar el 2015 para jugar entero por la continuidad del evangelio socialista en Santa Fe. Son mormones idealmente maltratados por la violencia narco que ni siquiera se conmueve con sus oraciones, ni por sus creencias en el hombre mejor. Territorio en peligro electoral por el énfasis que adquirió el PRO a través del entrañable Miguel Del Sel, El Midachi, y por el apoyo siempre “hasta por ahí nomás” de Carlos Reutemann, Planta Permanente.

Liguillas

Reutemann insiste en la obstinación de permanecer lo más pancho en el Senado. Aunque sin el afán participativo del otro anotado en la Planta Permanente. Adolfo Rodríguez Saa, el Padre de la Puntanidad.
Tangos del cierreFue una lástima que Rodríguez Saa no haya alcanzado a convencer al cineasta Fernando Solanas, El Prestigioso Dirigente Universitario. Para armar la liguilla menor y simular juntos que quieren ser -si no presidentes- al menos candidatos. Por suerte el cineasta mantuvo un poco de pudor estético y decidió inteligentemente abrirse para disfrutar, en adelante, ya sin culpas ni simulaciones, de la parsimonia del Senado.
Por último, en el Tango del Cierre nos queda el esclarecimiento de la izquierda real, que insiste con Juan Carlos Altamira, El Trotskista Enciclopédico. Merecería Altamira ser presidente por una semana, cuando irrumpa la reiteración grotesca de otro 2001. Tiene pergaminos superiores, como los amontona también el obrerista Víctor De Gennaro, Nuestro Lula que no Fue. Y es lamentable que tampoco sea de la partida el histórico Otto Vargas, aquel líder de “La Fracción”, que sólo los refinados lo recuerdan aún como Rosendo Irusta.
Oberdán Rocamora

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El rol vacante de Magnetto

El Crimen del Fiscal Nisman versus Orange Street 1209.

El rol vacante de Magnettoescribe Bernardo Maldonado-Kohen
especial para JorgeAsísDigital
“EL KIRCHNERISMO DEJA UNA LECCIÓN. EL PODER DE CLARÍN NO ES TAN GRANDE COMO SE CREÍA” OBERDÁN ROCAMORA
El escenario de la guerra privada, entre el Cristinismo y el Grupo Clarín, se desarrolla en los medios que les pertenecen. Propaladores de artillería pesada.
La reaparición del “trasplantado” periodista Jorge Lanata, en Canal 13, reinstala la barbaridad del Crimen de Nisman.
Junto al fenómeno delictivo de la eficacia recaudatoria, el asesinato de Nisman asoma como la vulnerabilidad más impactante del cristinismo que pugna por la continuidad.
Un cristinismo que ataca, a su vez, con la coincidencia geográfica del recursivo Estado de Delaware. Un paraíso fiscal y “cueva de ladrones”.
En efecto, Paul Singer, el “buitre” unánimemente execrado, comparte con alguna franquicia del Grupo la misma “cueva”. En Orange Street 1209, Wilmington. Donde existen miles de empresas registradas. Lavadoras en blanco que cuentan con la plácida bendición americana.
Con distancia potencial, el periodista Roberto Navarro, en C5N, emerge como un meritorio cruzado. Un Lanata a la inversa. Interlocutor cordial de Víctor Hugo Morales, el comunicador de punta lanzado también contra el Grupo. Como el Tigre Sylvestre, que maltrata profesionalmente al Grupo que alguna vez integró. “A dos voces”, con Bonelli.

Balas de cebita

El rol vacante de MagnettoEn principio, si el Grupo Clarín fuera una verdadera Corporación -como lo califica el cristinismo enemigo- ya tendría -para Consultora Oximoron- que haber licenciado totalmente el plantel gerencial. Y gran parte del batallón periodístico. Sobre todo debería jubilar honrosamente a los responsables de instrumentar la estrategia de guerra equivocada. En el diario emblema como en la desperdiciada televisión.
Pero Clarín no es ninguna Corporación. Al contrario. Es apenas un gran Almacén de Medios Generales. Lo dirigen tres actuales septuagenarios, desde que merodeaban los treinta años. Magnetto, Aranda y Pagliaro se las ingeniaron para conducir el Grupo hacia el ridículo. Tres camporistas de anticipación de los setenta, pero que crecieron admirablemente hasta imponer un diario por el simple peso de su presencia. Sin necesidad, siquiera, de combatir. No les hacía falta, gobernaban y legislaban ellos como querían. Al extremo de legitimar un vaporoso lugar común: nadie podía soportarle, a Clarín, cinco portadas adversas.
Sin embargo Néstor Kirchner, El Furia, después de haber usado el Grupo Clarín en su favor, como un preservativo, durante cinco años, entre 2003 y 2008, le planteó repentinamente la batalla que Menem, en los noventa, nunca se hubiera atrevido a declararle. Ni Alfonsín en los 80. Y ni siquiera Videla o Galtieri, ya que los militares les resultaban infinitamente más dóciles para el ejercicio de la dominación.
El rol vacante de MagnettoY siete años después de beligerancia brutal, puede arribarse a la triste conclusión que alude, en el mejor de los casos, a la humillación editorial. O a la incompetencia de estos muchachones para encarar el arte de la guerra. Ya que lejos de haberse aniquilado, el kirchner-cristinismo amenaza con sobrevivir. O peor aún, con extender, incluso, el final del ciclo. A través de la extorsión democrática de quedarse y de triunfar, como objetivo de máxima, en la primera vuelta.
¿Tan malo fue Clarín para el combate?
Como Teresa Battista, personaje cautivante de Jorge Amado, Clarín está también “cansado de guerra”.
Sólo supo instalar, hasta aquí, las claves del antikirchnerismo precario. Tonto. Ineficaz. Perjudicial. Induce al instinto básico de la sociedad adversa.
Muestra que Raúl Moneta, hoy fuera de juego, tuvo alguna razón cuando le recomendó a Néstor Kirchner, desde el anonimato del memorándum secreto. Cuando Moneta le dijo a Kirchner que, si se disponía a gobernar la Argentina, debía combatir a Clarín. Anularlo como factor sustancial de poder. Pero a La Nación no. Le convenía tenerlo de adversario crítico.
“Sus pares políticos no se lo van a manifestar nunca, pero en el fondo lo van a acompañar”. Y sigue:
El rol vacante de Magnetto“Debe tener espaldas para aguantarse 20 o 30 primeras planas desagradables. Pero esté seguro que no tienen nada más. Son balas de cebita”.
Aquel Kirchner acertó al no hacerle caso a Moneta. Convivió amablemente con Magnetto, lo hizo aún más grande, para querer bajarlo después de golpe. Hasta que todo estalló, por la “crisis del campo” o por la insaciabilidad que movilizaban las acciones de Telecom.
Síntesis: para conquistar la hegemonía, y poder recaudar con tranquila brutalidad, Kirchner utilizó los servicios desinformativos de Clarín. Aunque después de usarlo, en su beneficio, El Furia cometió el primer gran error de pelearse. Y el segundo que fue fatal. Consistió en morirse.
Para colmo su viuda y heredera, La Doctora, profundizó la atmósfera de guerra. Y aún, extrañamente, sobrevive a la cebita.

Pichones de Magnetto

¿Quién va a ocupar el rol vacante que deja el dominante Magnetto?
La pregunta ya no se limita a Clarín. Se trata del periodismo argentino. Lanata amagaba, pero ya sabe que no puede ser.
Una broma de gusto bastante relativo sería insinuar que Fontevecchia podría ocupar semejante rol. Falta pinet.
Y menos aún Rendo, o Pablo Casey, El Sobrinito. Tampoco aspiran a ocuparlo Los Saguier.
El rol vacante de MagnettoDe acuerdo a la evaluación de Oximoron, el único pichón de Magnetto que paulatinamente se fortalecía era Daniel Hadad, El Fenicio.
Supo coexistir airosamente con El Furia, pero Hadad no alcanzó a sobrevivir al desprecio personal de La Doctora, quien pacientemente optó por la estrategia de vaciarlo. A partir de aprietes y determinados sustos ejecutados, según nuestras fuentes, por alguna “pesada” del suburbio.
Al final lo dejaron a Hadad contenido con envidiables millones en el bolso, pero sin los medios que lo legitimaban. Como la exitosa Radio 10, que la mandaron al descenso, y el inventado canal C5N.
Ambos medios fueron compulsivamente adquiridos por Cristóbal López, El Poder Emergente. Para que fueran instrumentados por Fabián de Souza, El Seductor, encargado de mantener la línea directísima con Carlos Zannini, El Cenador, y, según nuestras fuentes, con La Doctora, la editora arbitraria. Y hasta con el propio Máximo, En el Nombre del Hijo.
Pero ninguno de los dos, ni Cristóbal ni Fabián, emergen como pichones de Magnetto ni se enrolan para suplirlo.

Frentes simultáneos

El rol vacante de MagnettoCristóbal es el multiplicado empresario que mantiene la cobertura asegurada en el post kirchnerismo. Contiene un conglomerado de medios que lo protegen, hasta el extremo de convertirlo en un hombre temerario. Para temer. Pero se encuentra perseguido por el equívoco de ser calificado como el socio dependiente de la familia real. Un mejor Lázaro, que sabe manejar los cubiertos y es presentable en sociedad. Y el Poder Emergente pasa gran tiempo de su vida intelectual obstinado en demostrar que no es ningún Palo Blanco.
Aunque la familia real, para ser francos, se contacta directamente, según nuestras fuentes, con Fabián, Cristóbal avala la sorprendente cantidad de batallas simultáneas que se emprenden desde su trinchera.
La virulencia cotidiana que se registra contra Papel Prensa ya alcanza la monotonía. A través de la artillería mojada y reconocida, y con los remozados informes viejos en que apuntan, sin sutilezas, contra la papelera de Clarín y La Nación. A quienes estampillan como vulgares colaboracionistas de la Dictadura. Con el propósito de encerrar a sus directores, si pueden, en Marcos Paz. Y aplicarles “la lesa”, como a otros empresarios que cometieron el error de no morirse.
El rol vacante de MagnettoEl ensañamiento contra La Nación es para un film de Orson Welles. Contiene las derivaciones nada venerables del crimen de Luis Emilio Mitre, que el portal tratara en su oportunidad, con una serie de textos memorables que podrían cliquearse. Pero aquí la memoria del infortunado Luis Emilio sólo sirve para castigar al hermano Bartolomé. Y sobre todo para apuntar a Los Saguier, un tríptico de conductores actuales de La Nación.
Este frente simultáneo de Cristóbal-Fabián (y La Doctora) contra La Nación, debe ser tomado -para Oximoron- como una venganza explícita por el tratamiento medular que se le otorga, desde el diario, a Cristóbal. Sobre todo al negocio del juego. Cultura que determina gran parte la lucha política. Ampliaremos.
Otro frente abierto y simultáneo de Cristóbal tiene que ver con las ambiciones petroleras que confrontan con los intereses cuestionados por el Gran Dragón del Cerro. Un dossier con derivaciones más conmovedoras que la botoneada de Orange Street 1209, Wilmington.
El Gran Dragón del Cerro es causante, también, como Magnetto, del estímulo al discurso político de campaña que avanza contra el juego, convertido literalmente en una cuestión de estado.
Aparte Cristóbal adquiere, para los intereses ideológicos y espirituales de la corona, el diario Ámbito Financiero, para embestir también contra Clarín, aunque sin la talentosa valentía de Julio Ramos, su fundador. Y tal vez Cristóbal y Fabián no tendrán otra alternativa que hacerse cargo de la choricera de medios que representa el rostro del físicoculturista Sergio Szpolsky, Sarita. Y a los propietarios misteriosos, ya ampliamente detectados, que lo controlan, y que están asociados al novelista secreto Matías Garfunkel. El irreconocido escritor ya logró desprenderse de otros medios deficitarios, que fueron para la (cristinista) Agrupación Evita, o hacia el (cristinista) Grupo Olmos. Pero persisten todavía los medios de los socios misteriosos que se quedaron en “orsay”. El rol vacante de MagnettoComo el alma del tango “Che bandoneón”. El diario Tiempo Argentino, el portal Infonews, el canal CN23.
Son los propietarios afectados por el “cambio geopolítico”, que se los llevó puestos.
Por aquella interpretación de la historia que solía expresarse desde la más alta representación. El pobre Néstor Kirchner, tan descalificado hoy por haber sido un exportador del pescado podrido que le suministraba la CIA y al Mossad. Contra Irán, nuestro nuevo amigo. Un cambio geopolítico que cuesta entender porque nadie, en definitiva, lo explica. Y que dejó como saldo el cadáver que los irresponsables se encargaron de matar a diario, hasta el olvido.
Nisman es el muerto que llegó para quedarse. Para reaparecer cada tanto. Como para mostrar que nunca la impunidad es definitiva.
Bernardo Maldonado-Kohen
para JorgeAsisDigital.com
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Muñecos colgados en el vestidor de Mauricio

López Murphy, Blumberg, Narváez, ¿ahora Massa?

Muñecos colgados en el vestidor de Mauricioescribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial
para JorgeAsísDigital
“VIENE CONTENTO EL NUEVO”
MARIO BENEDETTI
A esta altura Sergio, el Titular de la Franja de Massa, está a punto de convertirse en el penúltimo muñeco que Mauricio cuelgue en su vestidor.
Aceptemos que, para representar “lo nuevo”, Mauricio Macri, El Ángel Exterminador, ya tiene una rescatable experiencia.
Basta con revisarle el nutrido vestuario político. Con trajes de colección que decoran su holgado vestidor.
Calificar como víctimas, a los muñecos metafóricamente colgados, resulta excesivo. Arbitrario, efectista e injusto. Porque alguno, en todo caso, se colgó solo.
Mejor presentar a los muñecos como aliados ocasionales que dejaron de frecuentarlo. Por diferentes rencores y mezcla de olvidos.

El Bull-Dog Gato

El primer traje colgado que asoma en el perchero pertenece a Ricardo López Murphy. El Gato que solía presentarse como Bull Dog.
Muñecos colgados en el vestidor de Mauricio“De las mejores cabezas de su generación” –diría el poeta Allen Ginsberg.
Un socio iniciático de Mauricio que se quedó en el tendal.
Después de ganar la Capital en 2003, López Murphy decidió inmolarse con arrojo en Buenos Aires, La Inviable, en 2005. Fue cuando quedó polarizado en el medio de dos polarizadoras. La señora Hilda Duhalde, La Chiche, y la señora Cristina, La Doctora.
Y después, a medida que López Murphy descendía en la consideración electoral, crecía el conflicto por el liderazgo con el socio.
La despedida fue sin grandeza. Ningún adiós inteligente.
Derivó en un suave apartamiento para don Ricardo, y en un posicionamiento ascendente para “El Nuevo”.

Velitas de Blumberg

El segundo traje colgado en el vestidor de Mauricio pertenece a Juan Carlos Blumberg, El Ingeniero.
A partir del infortunio personal, Blumberg produjo un angustioso descalabro en Néstor Kirchner, El Furia.
Miles de manifestantes conmovían en la oscura Buenos Aires con la portación de una velita.
El Furia temblaba cada vez que Blumberg se dirigía a la multitud, que reclamaba “seguridad”.
Blumberg ocupó la centralidad contestataria durante los primeros tres años del kirchnerismo conquistador.
Mientras desde el gobierno trataban de captarlo con tentaciones espirituales, El Ingeniero imponía hasta las leyes más duras a los legisladores aterrados.
Las damas venerables hacían cola para saludarlo en las recepciones de las embajadas. Y los numerólogos lo medían como próximo presidente.
Muñecos colgados en el vestidor de MauricioEs posible que su pendiente hacia abajo haya comenzado cuando el Portador de Enigmas intentó iluminarlo.
“Ingeniero, salve la suya, no se deje usar”, le aconsejó. “Si quieren hacerlo candidato pida por lo menos un palo”.
Entre quienes cortejaban a Blumberg estaba Mauricio, El Nuevo. Cierto embajador de su plantel se dedicó, según nuestras fuentes, a la faena de merodearlo, durante un año. Por instrucción de El Nuevo. Hasta conseguir la anunciada fotografía de Mauricio con El Ingeniero. En el Tortoni. Un sábado de gloria.
Pero el ascenso biográfico del Ingeniero se eclipsó cuando, misteriosamente, de pronto, alguien instaló que no era Ingeniero. Un pepino.
Se le derrumbó el prestigio a Blumberg con la misma celeridad que se edificó.
Nadie más iba a desfilar con velitas. En adelante, a Mauricio, sólo lo vería por televisión.

El Caudillo Popular

El tercer traje que cuelga en el vestuario de El Nuevo pertenece a Francisco De Narváez, El Caudillo Popular.
Es quien invirtió más dinero en política (para sí mismo) en los últimos cien años.
Con Mauricio de socio, El Caudillo Popular le perforó en 2009 la Provincia Inviable a El Furia y el incombustible Scioli.Muñecos colgados en el vestidor de Mauricio Consta que El Furia no podía admitir que lo humillara un super-mercadista. Imposibilitado, para colmo, para ser el presidente de Argentina. Tenía cinco minutos de colombiano.
Sin embargo, en cuanto ganó, Francisco quiso ser igual candidato a presidente (como Mauricio). Y probarse también otras pertenencias de Mauricio.
La relación derivó en la clásica tragicomedia (cliquear) y se repitió el fenómeno. Mientras Francisco descendía, o se extraviaba en alianzas hasta con los radicales, Mauricio se consolidaba como el Jefe del Artificio Autónomo, y el presidenciable anunciado, signado comoEl Sucesor ideal (cliquear).
En 2013, Francisco se desfondó. Resultó polarizado entre los polarizadores Insaurralde y Massa (que iba asociado a Mauricio). Pero en 2014 Francisco intentó renacer desde la Franja, justamente cuando La Franja iniciaba el camino del estancamiento. Por si no bastara, Mauricio le ganaba a Sergio en la Batalla por los Radicales, cliquear. Gualeguaychú.
Después fue el turno de la señora Gabriela Michetti, La Novicia Rebelde.
Muñecos colgados en el vestidor de MauricioElla cometió el compulsivo error de plantarse y desafiarlo a Mauricio.
La Novicia Rebelde creía que disputaba una posición con Horacio Rodríguez Larreta, El Carismático. Pero quien la venció fue Mauricio, que se dispuso -magnánimo- a perdonarla. Y la rescató muy pronto del perchero.

El desangradero

Hoy quien se devalúa, ante Mauricio, es Sergio. Entre los altibajos de las tratativas que en simultáneo se niegan.
“Que Sergio deje de enviar intermediarios”. Se le atribuye decirlo a El Nuevo.
Mientras, paulatinamente, lo desangra. Con la certeza de saber que, cada día de desgaste que pasa, el flamante muñeco vale menos.
Lo tajea, lo reduce. “No tiene sentido asociarse porque con Sergio no se gana”.
En cierto modo completan, desde el PRO, el proceso intensivo de “depilación a la cera negra”, cliquear. Con la captación de los mini-gobernadores que se apretujan para abandonar la Franja. A los efectos explicables de volver a buscar un poco de tibieza en La Casita de los Viejos. El Frente para la Victoria.
Muñecos colgados en el vestidor de MauricioLa cuestión que los macricaputistas se hartaron del Operativo Clamor. De los operativos político-comerciales en la Bolsa de Comercio. Del apriete del mercado.
Quieren que Sergio deje de enviarle mensajes desde los medios. Por intermedio de Roberto Lavagna, La Esfinge. O del mismo Narváez, que procura el indulto imposible. O hasta por la señora Malena, La Militante de Base.
“Es extorsivo que responsabilicen a Mauricio por un eventual triunfo del cristinismo en la primera vuelta”, confirma la Garganta.
Tampoco quieren que traten de llegarle a Mauricio por el canal de Nicky Caputo, El Co Conductor. Ni mediante Emilio Monzó, El Diseñador, que estaba herido hasta anteayer y ahora se recupera. O con el peronista permitido Cariglino, de La Compañía de Jesús, que atravesó positivamente los exámenes de admisión.
Y menos aún, por favor, Mauricio tampoco quiere que traten de convencerlo por intermedio del Miguel Strogoff más inesperado.
Héctor Magnetto, El Beto. Es Magnetto quien suplica por el bien de la república, para evitar que el cristinismo se extienda durante otros cuatro años. Con temible opción a ocho.
Muñecos colgados en el vestidor de MauricioMientras tanto, las negociaciones se niegan con énfasis a medida que se entablan. Y la cotización de Sergio, en la Bolsa más perversa, cae.
Para concluir, La Garganta ensaya su tesis, con reconocida admiración:
“Con el cuento de ser nuevo en la política Mauricio siempre, políticamente, te empoma”.
Oberdán Rocamora
para JorgeAsisDigital.com
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viernes, 29 de mayo de 2015

DEPILACION A LA CERA NEGRA

Como el personaje de Hemingway, Sergio se alejó demasiado de la playa

Escribe Carolina Mantegari
Editora del AsísCultural, especial
para JorgeAsísDigital




              “Sergio no tiene una buena historia” confirma el filósofo promisorio del arrabal. Cuentan que se lo dijo.
              “Interesa más la historia de Mauricio. Primero porque es rico. Porque estuvo secuestrado. Fue presidente de Boca, tuvo mujeres soñadas y, por si no bastara, es el hijo de Franco”.
              A su criterio, en la fantasía colectiva y popular, Franco funciona como un Padrino, aunque no lo sea en absoluto.
              “En la cultura Argentina esa creencia funciona como atributo” prosigue, y arriesga: “No olvidar que aquí, en el fondo, se venera a don Julio Grondona”.
              Aunque hoy se lo denigre, para el filósofo anónimo persiste cierta admiración por la epopeya del extinto “ferretero de Sarandí”.

              “La historia de Daniel también moviliza más que la de Sergio. Es el campeón de una categoría imaginaria de la motonáutica. Se le incendió un departamento y hubo un muerto. Para colmo perdió un brazo en el río, en una competición. Y desde la nada se reinventó como político y le ganó la interna en la capital a un peso pesado del peronismo metropolitano”.
               Y aparte, como un funebrero fiel, Daniel cerró los ojitos de la totalidad de sus jefes políticos.
               “Acompañó hasta el final a Menem, a Rodríguez Saa, a Duhalde y a Kirchner. Para completar el periplo, sólo le falta acompañar a Cristina”.
              En cambio, para el filósofo del arrabal, la historia de Sergio es bastante previsible. Transparente. Con fuerte adicción hacia la normalidad. Sin actos sacrificados ni heroicos.
              “De la derecha liberal del inicio pasó al peronismo de Los Barrionuevo. Y siempre, en la vida de funcionario, le fue muy bien”.

        
            El “relámpago herido”


               La política Swinger (http://www.jorgeasisdigital.com/2014/04/23/la-politica-swinger/) atraviesa momentos de gloria. 
               De pronto, el cristinismo recupera el aroma nostálgico del tango “La casita de mis viejos”.
               Diversos mini- gobernadores, de los que se enrolaron en la Franja de Massa, vuelven “vencidos”.
               “Cada cosa es un recuerdo que se agita en la memoria”.
               Sea en el despacho materialmente seductor de Julio De Vido, El Ex Superministro. O del doctor De Pedro, El Wado. O sea en el despacho de Randazzo, El Loco Soplador, o de Aníbal Fernández, El Neo Corach. Como en otra obra aquí citada -“La empresa perdona un momento de locura”-, el cristinismo les brinda refugio y amparo. Sin nada que perdonarles.
               Lo importante es completar el proceso de depilación a la cera negra de Sergio Massa, el Renovador de la Permanencia, titular de la Franja.
               Sergio tuvo la osadía de emanciparse del cristinismo y vencerlo. Fue la tormenta de verano que duró más de un año.
               Un “relámpago herido”, calificaría el poeta Elvio Romero.


            El pez espada  

              “Vengo mal. A mí, hasta ahora, solo me llamó el operador de un ministro” confirma un massista fundacional.
               Es un leal que ni siquiera dejará de serlo cuando Massa, a su manera, abandone también la Franja.

              Pero se equivocan los que creen que el problema de Sergio reside en la caída. Al contrario, consiste en haberse elevado. Paga el precio de la proyección imperdonable.
              En realidad, su peripecia literaria se reduce a expresar una de las enseñanzas de Santiago, personaje inolvidable de “El viejo y el mar”, la novela emblemática de Hemingway. Santiago triunfa en la batalla personal con el pez espada, consigue sujetarlo en su bote. Pero finalmente del pez espada queda solo una suerte de esqueleto. Se lo comieron, en el regreso, los tiburones.

              “Te alejaste demasiado de la playa, Santiago- se dice el pescador.
              Alejarse demasiado de la playa fue intentar, acaso, para Sergio, la presidencia de la república desde la banca miserable de diputado. Aquí el parlamento debía funcionar como mero canal entre la alcaldía de Tigre y La  Rosada.
               Al triunfar en la legislativa de 2013, Sergio capturó el pez espada. Pero quedó a merced de los tiburones del río revuelto.
               Hoy cualquier comentarista se regodea, y se atreve a señalar, suelto de cuerpo, los errores de pescador.


            
           “Un muchacho como yo”   

               Más que lanzamiento de la campaña, el multitudinario acto de Vélez funcionó, en la práctica, como  festejo de despedida. 
              Se armó a partir de la descripción del filósofo del arrabal. A partir de las vulnerabilidades de su historia. De la condición rescatable de buen muchacho educado, de clase media.
               “Como yo”, cantaba Palito Ortega.
               Un muchacho rápido y con suerte, que mostraba en el acto, emotivamente, a sus padres, junto a Lavagna, La Esfinge, simbólicamente al lado. Mostraba a sus hijos, a su compañera Malena.
               En simultáneo, algunos amigos fundacionales se emocionaban en la platea, mientras planificaban sigilosamente abandonarlo.
               El de Vélez fue un discurso calculado. Ninguna palabra improvisada. Arremetió fatalmente contra el juego, prometió “echar a los ñoquis de La Cámpora”.
              Justamente sólo nombró a Darío, El Quejumbroso. Giustozzi, el que pronto se le iba a ir, y a anunciar con estruendo su salto. Molesto, casi rencoroso, con un fastidio que Los Depiladores estimulaban telefónicamente.
               Mientras tanto en la platea Otacehe, El Vasco, trataba de traidores a Los Cariglino, de La Compañía de Jesús. Porque estaban en escarceos amables con Macri. Pero también iba a irse también el propio Vasco. Hacia La Casita de los Viejos.
               El cristinismo también perdona el arranque de emancipación. El “viejo criado” del tango siempre los recibe. Los reconoce por la voz, el olfato. La necesidad de comprensión y consuelo espiritual.           
           
                
             Moscas verdes
               
                En la playa, con el bote mordido, con el esqueleto del pez espada cubierto de moscas verdes, son muchos los que aguardan que Sergio anuncie su declinación. La ceremonia del renunciamiento de la candidatura presidencial. Para ir por la gobernación, que en todo caso es una tarea acaso más abnegada que la presidencial. 
                No le quedan, después de todo, muchas puertas de salida.
                Acordar con un Mauricio que insiste en bajarle el precio, con los ejercicios de pureza doctrinaria que marcan un antes y un después de su irrupción en la historia.
                Una pureza étnica con la que Mauricio desaira a todos los aliados, y ya se le presenta problemática. Es la pureza como obstáculo.
                O llevar a De la Sota, El Demócrata y Cristiano, que también necesita puertas de salida, como presidente. E ir como su gobernador.
                La salida que no entra en ningún plan de lluvia es volver al Frente con La Doctora. Como Darío, Sandro y Los de Fuego, Zúccaro o El Vasco, y tal vez hasta Eseverri. A “La casita de los viejos”. Con el “hondo y cruel silencio huraño”. De la que Sergio se alejó por hartazgo. Más que por la “falta”, acaso, “de consejos”.  

                                             Carolina Mantegari
                                       Permitida la reproducción sin citar fuente           



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