jueves, 16 de octubre de 2014

Por la pasión recaudatoria

El pasado sistema de acumulación signa la política y la geopolítica.

Por la pasión recaudatoriasobre informe de Consultora Oximoron
Redacción final de Carolina Mantegari
especial para JorgeAsisDigital

Introducción
Dinámica de “Intratables”

“Los triunfadores que aquí quieran decir <Ni Vencedores ni Vencidos> están fritos”, confirma la Garganta.
Acecha el riesgo de la venganza.
En cuanto el cristinismo cese, los vengadores no se detendrán hasta “exponer los zapatos y las carteras de la Presidenta”.
(Los vengadores ya ni siquiera soportan su voz).
Trátase de un excelente estímulo para luchar. Resistir y permanecer. En defensa propia. Deben mantenerse las cuotas de poder que aseguren la tranquila capacidad ambulatoria.
Para Oximoron, el peor de los productos del cristinismo es el anticristinismo ciego. El que se opone sin la menor contemplación.
Es tan peligroso y equivocado como el cristinismo negacionista. El que no asimila la mínima crítica. Y contraataca con descalificaciones globales. Mientras avanza entre los papelones, con el escudo protector de la soberbia.
Ambas radicalizaciones -para Oximoron- se retroalimentan. Hasta alejarse del tratamiento racional.
Signan las claves patológicas del país que presenta el diálogo imposibilitado y ausente.
Ocurre que se impuso la dinámica televisiva de “Intratables”.
Exitosa invención de la creativa productora Liliana Parodi. Impone, en América tv, la ficción del debate. Un intercambio oral que se funde -y confunde- con la mera confrontación.
Tratar un tema nunca implica debatirlo.
La ficción culmina habitualmente entre los griteríos que Santiago del Moro trata de atenuar. No se entiende nada pero se refleja, con rigurosa claridad, el desconcierto del momento político que transcurre. Y se soporta.
Nadie emerge como vencedor en el país de los Intratables. Pero se logra el objetivo de neutralizar al que juega, en el show, el rol del adversario.
El esquema “Intratables” fue adoptado, acaso a su pesar, por el sobrio conductor Gustavo Sylvestre. El que también se jacta -como Del Moro- de “dar lugar a todas las voces”. A través de una metodología que Luis Majul también trafica, desde hace más de un lustro.Tal vez Oximoron deba encarar, al respecto, un informe especial. Prometido. 
Osiris Alonso D’Amomio
Director Consultora Oximoron
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1.- Las partes del todo

“Tienen todo”, confirma otra Garganta. ¿Quiénes tienen todo?
Robert Cohen, un “boga”. Y sobre todo Jay Newman.
Por la pasión recaudatoriaEs Jay otro “boga”, pilar decisivo de Paul Singer, El Buitrero Mayor del Fondo NML.
Cabe consignar, en principio, que a don Singer lo único que le interesa, de la Argentina, es cobrar. No lo moviliza la menor fascinación imperialista. Ningún atisbo de índole moral.
Néstor Kirchner, El (extinto) Furia, era el único que podía haberse entendido bien con Singer. Conocedor del mismo lenguaje práctico. Lástima.
Trasciende que Los Buitreros se jactan de conocer, con los detalles más inquietantes, las partes sustanciales que de ningún modo conforman el todo.
Porque el Todo es, según nuestras fuentes, mucho más amplio. Diversificado, extendido, complejo.
Pero con las partes del todo que tienen los Buitreros es suficiente para apretar. Como si el gobierno argentino fuera apenas una naranja.
Claro que extorsionan, por supuesto. ¡Vaya novedad! Pero extorsionan a quienes están seguros de encontrar en falta. Con las colas sucias.

2.- Cuentapropismo y centralidad

Con El Furia no existía el cuentapropismo. Después de todo era un atributo que hoy debiera valorarse.
El sistema de acumulación lubricaba con armónica brutalidad. Nadie podía comerse una aceituna que no le correspondiera, sin su consentimiento.
Por la pasión recaudatoriaLa pasión recaudatoria existía, pero estaba centralizada. El comercio era mayorista. No para cualquiera. En el desorden de la retirada es bastante más fácil.
Es precisamente la consecuencia de aquella pasión, insaciablemente inagotable, la que signa la desdichada actualidad política.
Ya no sólo en el ámbito nacional, donde los antiguos excesos se mantienen relativamente controlados. A resguardo, merced a la mayoría parlamentaria. Y a la instrumentación de los jueces adictos, que padecen, según nuestras fuentes, síntomas prematuros de culposidad. Por las operaciones perceptibles, por lo que trasciende, entre los alrededores de las familias. Se trabaja sobre los hijos, los amigos, el circuito social.
“¿Hasta cuándo vas a jugar tu prestigio por quienes se la llevaron?”. “Pensá en los que deben cargar con tu apellido”.
La pasada pasión recaudatoria signa, también, el desplazamiento en el plano internacional. El precipitado giro hacia la esfera de Rusia y China, que se acentúa a través de los conocimientos medulares que brotan, desesperadamente, desde Estados Unidos.

3.- Muñeca Brava

El antimperialismo bipolar (cliquear) coincide con la honda necesidad de combatir las tormentas que admite el “discovery”.
Es, en definitiva, otra consecuencia de la larga siesta de la mala praxis.
Por la pasión recaudatoriaPor la incompetencia indolente y descuidada de Carlos Zannini, El Cenador, estratega imaginario. Y por el amateurismo, en materia de gestión, que suele caracterizar a la banda copadora de Axel Kicillof, El Gótico.
El Volteador de Muñecos (cliquear), pero sólo después de haber volteado intelectualmente a La Doctora. La muñeca brava.
La carencia de profesionalismo, para los seguimientos temáticos, de los improvisados, condujo a la Argentina hacia el descenso del default (que el “negacionismo” niega). Y hacia la atrocidad del desacato (que se minimiza).
Causas de la ansiedad con que Argentina se dirige hacia la sabiduría milenaria de China. O hacia a la tradicional intolerancia de Rusia.
La habilitación del discovery es infinitamente más perjudicial que el sobreactuado efecto de aquella nostálgica Cláusula Rufo.
Es por el atributo del discovery que Los Buitreros indagan, con espantosa facilidad, entre las cuentas abundantes de las empresas truchas que se descubren.

4.- Los caminos de Lázaro

Son las ramificaciones dispares del máximo colaboracionista de la pasión recaudatoria estudiada. Lázaro, El Resucitado.
Por la pasión recaudatoriaDecir Lázaro significa aludir a El Furia. Por cuestiones sucesorias, significa también aludir a La Doctora. La Muñeca Brava que se encierra sola en la trampera del “dilema sustancial”. El que Francisco, San Borocotó, no puede confortar. Ni resolver. Apenas puede contenerla.
En el primer tramo, con admirable destreza, La Doctora supo manejar la herencia política del extinto. Pero nunca logró acertar en el manejo de la herencia económica. De ninguna manera atañe a los lineamientos encarados por los instrumentales ministros de Economía. Responsables, en gran parte, de la siesta dilatada.
Aquí se alude a la herencia acumulada por la pasión recaudatoria. A las multiplicadas ceremonias monótonas, casi mecánicas, de años de amontonamiento espiritual.
Deriva en una cuestión estructural de Estado. Que arrastra a La Doctora y -sobre todo- a “los chicos”. A quienes se les dio mucho más poder que protección. Con dedos pegoteados de membrillo, que Los Buitreros se disponen a utilizar cada tanto.
La patología hoy marca la estrategia geopolítica del país. Y sobre todo el diseño de la estrategia judicial, instrumentada a través de los jueces sólo temporariamente adictos. Los que tal vez no se comprometan, en el fondo, según nuestras fuentes, en ofrendar sus carreras por los excesos de la recaudación idílica. Gestada en años de metodológica impunidad, y cuando ni siquiera acechaba el furor amenazante de los vengadores.
Carolina Mantegari
Consultora Oximoron/Redacción final
para JorgeAsisDigital.com
permitida la reproducción sin citar la fuente.
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sábado, 11 de octubre de 2014

Magnetto, Francisco y Milani

La selectiva lógica del poder cristinista.

Magnetto, Francisco y Milanisobre informe de Consultora Oximoron
Redacción final de Carolina Mantegari
especial para JorgeAsisDigital

Introducción
Penúltima recuperación

En “Pelota a Paleta” (cliquear) se alude al juego de La Doctora contra el frontón (que es la realidad).
Para Consultora Oximoron, La Doctora juega políticamente sola. Sin contrarios a la vista.
Confronta con la tendencia hacia la autodestrucción (de la que suele recuperarse). Y confronta con la indignación permanente de la sociedad que oposita. Es un sentimiento racional, democráticamente vacante, que no canaliza ningún exponente de la oposición.
La sociedad que oposita no encuentra el opositor que la represente.
Entre 1930 y 1976, el hartazgo equivalente pudo haber sido aprovechado por algún General.
Ante la complacencia de la sociedad, Uriburu, Onganía o Videla tomaron el poder. Para generar -de facto- los respectivos fracasos cíclicos. Posteriormente condenados por la misma sociedad (siempre inocente).
La capacidad de recuperación, que sucede a las declinaciones, es un atributo principal del cristinismo.
Son caídas que admitieron la falsa evaluación del “boleto picado”. La certeza de toparse ante la crisis final, de la que -invariablemente- el cristinismo resurgía. Caídas que fueron tan innumerables como las recuperaciones.
Tal vez se asiste, en la actualidad, a la última recuperación. Pero por prudencia corresponde escribir la “penúltima”.
Osiris Alonso D’Amomio
Director Consultora Oximoron
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Los ejemplos de Héctor Magnetto, El Beto, de Jorge Bergoglio, San Borocotó, y del general César Milani, El Seductor de Sexagenarias, sirven para interpretar la lógica selectiva del poder cristinista.
En Guerra de Convalecientes (cliquear) se reflejaron aquí los tensos tramos del litigio recíprocamente devastador entre Kirchner-Cristina y Magnetto-Clarín.
Magnetto, Francisco y MilaniUn divorcio contencioso que se arrastra hasta el cierre del informe. Entre 2003 y 2007 fue una relación pasional de conveniencia mutua.
Se mantuvo inalterable el apasionamiento similar de la pelea. Agravada por el epílogo de la llamada “crisis del campo”. Cuando perdieron Los Kirchner. Hasta quedar, en el declive, casi debajo de la lona.
Pero la respuesta de El Furia fue letal. Recurrió a la lealtad cautiva del parlamento para impulsar la Ley de Medios. Instrumento que en 2009 nació viejo, especialmente obsoleto y sobre todo vano.
De todos modos, cinco años después, La Ley de Medios sirve para que La Doctora no se dé por vencida y lo vuelva a acosar, a través de Sabbatella, El Psicobolche II, al enemigo heredado.
Al contrario de El Furia, La Doctora nunca pudo disfrutar de los beneficios de la complacencia informativa de Clarín. De la armonía registrada en los tiempos de la amistad con Magnetto.
Acontecía que El Beto, para El Furia, estaba adentro. Y de los aliados sólo esperaba incondicionalidad absoluta. Sin las menores sutilezas que presenta el fenómeno de la comunicación.
“O están conmigo o no”, era la consigna.
Al tomar distancia crítica, por cuestiones profesionales o comerciales, Magnetto se transformaba en el enemigo total.
Para el kirchner-cristinismo la construcción del enemigo siempre fue básica, casi esencial. Meros leños para la hoguera de la causa épica. Y de ningún modo era porque aplicaran las teorías esotéricas de Laclau, al contrario. Los buscapinas que teorizaban era para explicar la acción, siempre previa.
Sea contra el jugoso neoliberalismo de los 90, la papelera de los uruguayos, la inagotable prensa concentrada de Clarín. O los buitres de Griesa.

Reciedumbre del olvido

En menor medida, cualquier desdichado que haya estado adentro, y se haya distanciado, padece su irremediable condena. Se hace acreedor a la reciedumbre del olvido. Y si sobrevive y eleva la cabeza, el sujeto tiene un destino asegurado de desprecio. Objeto marcado de aniquilación.
Magnetto, Francisco y MilaniSea Alberto Fernández, El Poeta Impopular, arrastrado en la tormenta anti-Clarín.
O sea Sergio Massa, El Renovador de la Permanencia. Es el peor. El que osó vencer imperdonablemente a La Doctora. Hoy es el declarado máximo enemigo del cristinismo. Para colmo es un objeto de desconfianza, aparte, por Magnetto. Por estar Massa condecorado con la amistad de la dupla Vila-Manzano. Y sobre todo por Alberto Pierri, El Muñeco de Echenagucía.
Y por si no bastara Massa se encuentra mantenido a la distancia también por el venerable Francisco. El Papa que se derrite de tanto amor que desparrama ante el universo, aunque mantiene inalterable el rencor por mezquindades terrenales.
Sea también, acaso, Juan Carlos Fábrega, El Sensato Marginal, que inteligentemente opta por alejarse. Para aspirar a los atributos del olvido. Como si estuviera en falta imaginaria por algo.
En su lógica del poder, el cristinismo nunca redime al que estuvo adentro y prefiere tomar distancia. Menos puede permitir que, aquel que se vaya, parta con algún atisbo de prestigio. Como Fábrega.
O los humille con un triunfo ofensivo. Como Massa.

La captación del enemigo

En cambio Jorge Bergoglio, El Cardenal, nunca fue amigo. Ni tampoco estuvo adentro. Como estuvieron Magnetto o Massa.
Magnetto, Francisco y MilaniEl Cardenal se diplomó de enemigo cuando desmoronó la estrategia de permanencia que Kirchner había diseñado. Fue en 2006, cuando autorizó al Obispo Piña a confrontar con Carlos Rovira, en aquel plebiscito de Misiones. Y El Cardenal le ganó, justamente cuando El Furia tenía el país rendido. Arrodillado ante su bragueta.
En adelante Bergoglio pasó a ser diabolizado como el enemigo principal. Con fundamentos. Porque detrás del planteo de reelección de Rovira se ocultaba el proyecto de santacrucificación total. La reelección indefinida, como en Santa Cruz. Proyecto pulverizado con la imagen del San Miguel Arcángel.
La respuesta no se hizo esperar: El Furia decidió humillarlo a Bergoglio a través del parlamento cautivo. Pegó donde más le dolía. Lo castigó con La Ley de Matrimonio Igualitario. Pero le otorgó a la década la pátina progresista que brindaba, hacia el mundo, la máxima imagen de la tolerancia.
Para Oximoron, el manejo absoluto del parlamento resulta indispensable para aplicar el rigor del cristinismo explícito. Para valorar la admirable capacidad para la readaptación.
Teoría que se comprueba cuando el enemigo, el Cardenal, es designado Papa. Para convertirse en el Francisco emotivo y racional, distribuidor de la esperanza.
Es cuando La Doctora se somete al poder de Francisco. La supera. Espiritualmente la da vuelta. La doblega pero la contiene.
Entonces La Doctora se somete ante el que fue enemigo, pero para captarlo. Y hacerlo amigo. Lo grave es que lo capta.
Magnetto, Francisco y MilaniHoy La Doctora y San Borocotó se llevan como Hansel y Gretel. Pasean de la mano por el prado del anti-capitalismo, y cautivan juntos a Vladimir Putin, para quien el manejo del poder es natural como el té de la mañana. Putin es un zar de Rusia como lo fue Stalin, pero sostenido por el PC superador de la Iglesia Ortodoxa, que legitima la persecución medieval hacia los homosexuales rusos, de La Siberia o de San Petersburgo. Lo cual no impide que Putin y La Doctora mantengan el diálogo más enternecedor, y justamente en materia de comunicación. Es la conmovedora alianza entre quien persigue a los gays, como si fueran delincuentes, y quien se jacta de tener el Matrimonio Igualitario para todos y todas.

Final con Brinzoni y Milani

El general Brinzoni, ex jefe del Estado Mayor del Ejército, no entendió la lógica del poder que estaba por instalarse en 2003.
Antes de asumir la presidencia, y por teléfono, El Furia le preguntó:
“General, ¿usted está conmigo o no?”.
“El Ejército no hace política”, le respondió Brinzoni.
“Lo sé, pero lo que quiero saber si usted está conmigo o no”.
Brinzoni no captó la dinámica del lenguaje que después percibió perfectamente el general Milani.
Magnetto, Francisco y MilaniSituado en el balcón de la historia, Milani no vaciló en asegurarle a La Doctora que el Ejército estaba identificado con el modelo de inclusión.
Un modelo progresista bastante extraño que merece un informe especial de Oximoron. Es defendido por la inteligencia carísima y sofisticada del Ejército. Y que cuenta, para colmo, con el apoyo sustancial del máximo nivel del purpurado.
Carolina Mantegari
Consultora Oximoron/Redacción final
para JorgeAsisDigital.com
permitida la reproducción sin citar la fuente.
Posted on 14:26 | Categories:

La batalla por los radicales

MAURICIO; SERGIO Y DANIEL (3ra.Época): Mientras Sergio y Mauricio se baten por Sanz se le despeja el camino a Daniel.

La batalla por los radicalesescribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial
para JorgeAsísDigital
En “Solo tres en la pantalla” (cliquear) se aludió a la competencia abierta entre Mauricio y Sergio.
“Por los radicales que se disputan a cuchillo”.
En Jujuy, Sergio lo madrugó a Mauricio. Al exhibirse con fondo de montañas, aferrado a la sonrisa del senador radical Gerardo Morales, El Milagritos.
Por su parte, en Córdoba, Mauricio amaga con el diputado Oscar Aguad, El Radical Pro. Mientras recibe gastadas loas de la señora Carrió, La Demoledora. Una radical originaria, que desarma las coaliciones siempre transitorias que arma.
Ambos -Sergio y Mauricio- se lucen en la pasarela junto a sus radicales presentables.
Resta, en la competencia, sobreactuar el modelaje con Ernesto Sanz, la Eterna Esperanza Blanca.
La batalla por los radicalesDesde hace alrededor de un año, por los favores de Sanz trajina Emilio Monzó, El Diseñador del macricaputismo.
Mientras, desde hace un par de meses, El Consultor Misterioso trajina para acercarlo (a Sanz) hacia la Franja de Massa.
Pero Sanz, transformado en la perla de la corona radical, lanza su propia candidatura presidencial. Como si tratara de subir la desmesurada cotización.
Eleva Sanz el precio del doble atributo que lo caracteriza. Disponer de autoridad formal en el partido centenario (que se tajea). Y “medir” poco. Virtud que encierra la máxima tentación para quienes quieren alucinan con convertirlo en el vicepresidente ideal.
Por su parte, La Eterna Esperanza Blanca se deja cortejar. Incluso seducir. Plantea la provocativa disipación de “no poner límites”. Va “por las ideas”, no “por las personas”.
En otro doble juego de acercamiento y distancia con que Sanz confunde a los seductores. Ante el desconcierto y estupor de los otros protagonistas del devaluado Frente Unen. Con los emblemas corales de Los Cinco Latinos (cliquear), presidenciables brotados del inmóvil eje socialista-radical.
Socialistas mormones de Santa Fe, representados por Hermes Binner, el John Wayne de El Hombre Quieto. Junto a los izquierdistas desorientados, de medialuna enarbolada, que responden a Fernando Solanas, El Dirigente Universitario.La batalla por los radicales Y con los radicales breves que se referencian en Cobos, El Malvinero Sentimental, fortalecido por el inquietante Grupo Santa Romana.
Radicales recostados, en la práctica, casi dispuestos para ser divididos en tres, cuatro, innumerables porciones.

El negacionismo

Daniel, tercer protagonista de la miniserie, se manifiesta neutral en La Batalla por los Radicales.
Parece disponer, en adelante, del camino (relativamente) despejado. Sin que nadie se arriesgue, hasta hoy, a enunciarlo en voz alta.
La apertura de caminos es el producto imaginario del acuerdo improbable entre La Doctora y Francisco, San Borocotó.
O por lo menos se trata de una decisión pragmática de La Doctora, que se resigna a “fumárselo a Daniel”. Al sacrificio de bancarlo.
Milagro Scioli dista de ser el modelo del kirchnerista perfecto. Pero no cuentan con otro mejor. “Aparte -se confortan- Daniel estuvo siempre”.
La batalla por los radicalesEn principio, los esmeriladores del cristinismo dejaron de esmerilarlo. Kicillof, El Gótico, se puso hasta el casco para acompañarlo en la fotografía.
Por lo tanto Daniel cumple, evita las expresiones diferenciadoras, compra el cristinismo en pie como si fuera cualquier Urribarri. Respalda hasta el último barbarismo conceptual de La Doctora.
En otro momento de repliegue, para juntar fuerzas, recuperarse y avasallar otra vez, La Doctora recurre a la identidad peronista. Así sea a través del explícito retrato de Evita y El General, que completa la escenografía.
Como los restantes gobernadores del Peronismo Vegetal (con la excepción de De la Sota, El Cordobés Profesional), Daniel se somete a la supuesta conducción de La Doctora. Y marchan juntos, solidarios y falsos, por el sendero de la patología, como si no se percataran del hundimiento en el ridículo.
Sumados todos, los peronistas vegetales, a la ficción del negacionismo.
Consiste en negar la gravedad del default. En negar el grotesco del desacato. En negar el descalabro de la economía y la carencia absoluta de credibilidad.
Son silenciosos colaboracionistas que llevan al peronismo hacia la sepultura. Mientras participan en la construcción del sobreactuado anti-imperialismo bipolar, cliquear también.

Retrocesos

Al despejársele el camino a Daniel, se clausuran automáticamente los caminos de franela presidencial de otros audaces que buscan posicionarse.
Retrocede, en primer lugar, Urribarri, El Padre del Marcador. Aunque La batalla por los radicalespodría anotarse, a lo sumo, como número dos, si quien concentra el poder -La Doctora- lo dispone.
Como retrocede también la gestualidad del Chivo Rossi, El Soldadito de Milani. Al que nadie -hasta el cierre del despacho- toma en serio como candidato. Ni en el ejército ni en Santa Fe.
Otro que propaga el deseo de ser presidente es Domínguez, El Lindo Julián. Para ajustarse, en adelante, acaso al rol más dificultoso de ser eventual gobernador de Buenos Aires, La Provincia Inviable. En un paquete posible con Diego Bossio, el próximo muñeco que Kicillof se dispone a voltear. La Doctora dejó de protegerlo a Bossio, y la caja es significativa.
El posible desplazamiento de El Lindo Julián hacia La Inviable, o hacia el clavel irrisorio de la devaluada Jefatura de Gabinete, atenúa también las ambiciones protagónicas de Patricio, El Mussi Chico.
No se conforma -El Mussi Chico- con el legado familiar de la mini-gobernación de Berazategui. Por la amistad de Máximo, En El Nombre del Hijo, y por dos apariciones en 678, creyó encontrarse en carrera para la gobernación. Como si fuera Espinoza, el mini-gobernador de La Matanza. O El Montoya de Scioli. Es Santiago Montoya, el cordobés que se anima -aún sin suerte- a la paquetería de pretender gobernar a los bonaerenses.
La batalla por los radicalesO como si fuera Martín Insaurralde, El Ex Barrilete de Plomo. Es, de la legión de aspirantes, “el que mide más”. Insaurralde concentra con su casamiento más atención que todos los postulantes juntos.
Insaurralde cuenta, por la atracción de Jésica Sirio, con el favor de la esfera mediática, que es, en la actualidad, más gravitante que la propia acción política (que aparte escasea).
De todos modos, El Mussi Chico va a hacer lo que decida Máximo, que es el único que tiene cierta Licencia de Corso. Para anotarse en la carrera que a La Doctora le plazca.
Tanto Máximo como La Doctora hoy son protagonistas de las más dispares maquinaciones. Es inútil registrarlas. Martingalas conjeturales que el portal aún no considera.

Final con Randazzo

Pero por más que se le despeje el camino, Daniel, Milagro Scioli, el Líder de la Línea Aire y Sol, tendrá que sortear otro obstáculo.
Es Florencio Randazzo, El Loco de la Florería. Islote independiente del archipiélago cristinista.
“Al Loco no lo conforma la idea de ser gobernador”, confirma la Garganta.
La Doctora no lo quiere tener cerca. Pero Florencio, aunque no tenga lugar en la mesa chica, se mantiene. Hace equilibrio entre los vagones. Sella pasaportes. Driblea acusaciones.
La batalla por los radicalesEl “Loco” Randazzo es el peronista desopilante que estalla hasta desarmarse cuando le comunican alguna verdad que lo ofende y le molesta. Por ejemplo que hay “solo tres en la pantalla”. Mauricio, Sergio y Daniel. No se distingue ningún otro en la fotografía. Aunque se esmeren con morisquetas, entrevistas y cartelones.
“Se compran la agenda de los medios que están comprados”, confirma la Garganta que sostiene Randazzo. Convencido que El Loco va a vencerlo, en cualquier interna, a Daniel.
“Así lo apoye Cristina, La Cámpora o el Papa”.
Oberdán Rocamora
para JorgeAsisDigital.com
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jueves, 2 de octubre de 2014

AXEL, EL VOLTEADOR DE MUÑECOS

Despojado De Vido. Despachado Moreno. Eliminado Fábrega. Sólo queda Echegaray

     
                 Escribe  
Oberdán Rocamora
                   Redactor Estrella, 
especial
                   para JorgeAsísDigital   


          El primer gran muñeco que Axel Kicillof -El Gótico- volteó fue Julio De Vido.
          Al Ex Superministro lo convirtió, con el aval de La Doctora, en un secretario calificado. Un tío bonachón, sexagenario e inofensivo. Un peronista despojado, amante de los tangos de Julio Sosa, apenas útil por el caudal de información acumulada.
          De Vido representa la memoria del kirchnerismo. Como en menor medida José López, El Neolopecito, quien también tallaba en aquellos tiempos nostálgicos del IDUV. Santa Cruz. Como muñeco, El Neolopecito aún no molesta. (Como tampoco molesta demasiado Alicita, La Fotocopia).
          Atisbos vivos del pasado (superado) que no le bastaron para sobrevivir a Rod Cameron, El Golfista Bravío.
          Es otro muñeco que Axel también desplazó de la Energía (que tanto falta). Lo liquidó como si fuera el vulgar muñeco Espinosa de Enarsa (para Romero En Farsa).
          Ambos muñecos fueron suplidos por un titán y una titana del flamante engendro de poder que cautiva generacionalmente a La Doctora.
          Es la  entente pragmática de los Tontos pero no Tanto, pero absorbida por La (Agencia de Colocaciones) Cámpora, que conduce virtualmente Máximo, En el Nombre del Hijo. Junto a Wado, El Salamín de Mercedes, y Larroque, el Solemne Distribuidor de Camisetas. Y Ottavis, El Peronista Originario.
           La Cámpora es, después de todo, lo único que persiste con algo de mística, así sea artificial, en la armada agonizante del cristinismo.
           Junto a Los Pibes grandulones para La Liberación, que suelen cantar en las paradas de los patios, La Doctora vuelve a sentirse aquella Samantha de Tolosa.

           Aunque no pertenezca a la congregación dominante, a la señora Déborah, La Duquesa de Tierra del Fuego, se la deja continuar adentro. Para que aplauda a La Doctora, que en el fondo la estima. Y hasta valora, incluso, su empalagosa lealtad. Por ahora, la  dejan también hacer “la suya”. Administrar el ducado patagónico, y también sus dilemas pasionalmente domésticos. No ampliaremos.

          Tal vez el muñeco que a Axel le costó más voltear fue a Morenito, El Ingenioso Degollador.
           Pero La Doctora le hizo caso a El Gótico y lo despachó a Morenito hacia Roma. Para que se ilustrara, durante el ocio creativo, con las clases del embajador Torcuato Di Tella. Y para se entretenga en las severas preparaciones de las visitas rituales a Francisco, El Gran Borocotó. Mientras entona, con el puño en alto, la marchita de Los muchachos Peronistas. En un coro de ángeles con Eduardo Valdés, El Nuncio Móvil. El Gordo Peretti y Maradona.
           
          El último muñeco que Axel pudo voltear fue Fábrega, El Sensato Marginal. El histórico “bancario” que lo fastidiaba. Obstaculizaba la penetración de sus teorías, y no vacilaba en decir, en el relativo privado, que “estos funcionarios de Economía no estánj a la altura de la responsabilidad”.
          O peor aún: que La Doctora está “muy mal asesorada, la hacen equivocar mucho, perder credibilidad”.
         Hoy Axel logró reducir al “bancario”, quien sólo puede disfrutar de un par de días de cierta inmortalidad.
          Pero El Sensato Marginal es un muñeco volteado que no debiera retirarse en silencio hacia el ocaso de Mendoza. En general no gusta, en la patología del cristinismo, que nadie se vaya con alguna cuota de prestigio alto.
         Significa confirmar que, en adelante, llega el turno de podarle el prestigio al muñeco que se va.
         Lo gravitante es que, en presencia de La Doctora obnubilada, nunca más Fábrega le va a preguntar.
        “¿Por qué le mentís a la Presidenta, Axel? ¿Para engañarla sólo con buenas noticias? Decile la verdad”. 


          El Complejo de Cavallo  


          Ya vaciado De Vido, despachado Morenito, derrocado Fábrega, para superar el Complejo de Cavallo, lo único que le falta a Axel es cargarse también al muñeco Echegaray, El Patriarca Neoliberal de la AFIP.
          Un chartalista heterodoxo, de la magnitud intelectual de nuestro post keynesiano Kicillof, para tener éxito, y para imponer sus delirantes teorías, debe controlar la política monetaria. Pero también debe asegurarse el control de la recaudación. El cobro de los impuestos.
          Hasta aquí cabe consignar que fue un desastre la gestión de El Gótico. Junto a Álvarez Agis, El Culata (como lo llamaba Morenito), y Costa, Pañal Reforzado.
          Pero fue un desastre porque no manejaban el Banco Central, “ese reducto anclado en el neoliberalismo”.
           En adelante, para justificar la instalada inoperancia, no habrá otra alternativa que enfocar los cañones contra Echegaray. Aunque El Patriarca sea bastante más morrudo, tan pesado como El Culata. Y aunque la AFIP sea informativamente mucho más penetrante que la Jefatura 2, del General Milani, El Seductor de Sexagenarias, o la Cooperativa de Crédito de 25 de Mayo, con El Ingeniero incluido.
            Es de esperar, a propósito, por el bien moral de la república, que nunca trasciendan los datos novelescos, o las fotografías expresionistas que le atribuyen poseer a El Ingeniero. Partes sustanciales del activo que lo legitiman. Y lo hacen formar parte del patrimonio vivo del estado.

           El Descuidista      


             La cuestión que, como a una media o un echarpe, El Gótico se llevó puesto, hasta aquí, a todos los muñecos que obstaculizaban el ascenso irresistible hacia el corazón del poder que se esfuma. Que es otro poder, menos poderoso (leer al respecto a Moisés Naim).
           Sin embargo el implacable encumbramiento de Axel sólo se explica a través del descenso escatológico de Amado Boudou, El Descuidista. Esl el único que podía haberle presentado, en definitiva, alguna competencia a El Gótico.
            Pero por su pasión por la moneda rápida El Descuidista se quedó muy pronto fuera de combate. Sometido a la concatenación de las picarescas que jalonaron su trayectoria de personaje secundario del siglo de oro español.
            Como Benjamín Otálora, el protagonista del cuento clásico de Borges, El Descuidista ya estaba condenado. Ahora no saben dónde ponerlo al pícaro. Aunque tienen, como sea, según nuestras fuentes, que bancarlo. En defensa propia. Como si fuera otro Ingeniero. Para mantener enhiesto el prestigio de El Furia. Sin producirle ninguna mancha a la condición presentable de Eternauta.

           El Descuidista es, según nuestras fuentes, el muñeco más afectado por el ascenso de El Gótico en el palo enjabonado.
           Como ministro, jamás Boudou llegó a tener el poder y la influencia que conquistó Kicillof desde que era vice ministro.
           Cuando El Gótico lo tenía, como cobertura y para que firmara, al muñeco menor de Lorenzino, hoy confortablemente acotado en Bruselas, apenas transformado en un triste receptor de comunicaciones ministeriales. Mientras contempla acongojado la lluvia que cae sobre la Gran Plaza, Lorenzino evoca cuando, para Kicillof, él era lo mismo que es hoy la señora ministro Rodríguez para Berni, El Licenciado Serial. O, dicho sea  dolorosamente, lo que Alak, El Alcalde que Prometía,  aún es para Julián Álvarez, El Soberbio de Lanús.

           La crónica concluye con un final abierto que debiera complementar el lector. ¿Podrá El Gótico superar El Complejo de Cavallo y cargarse al muñeco que le queda?
           De pronto se siente, en el portal, la carcajada del Patriarca de la AFIP. Se jacta que no le entra ninguna bala de La Cámpora. Continuará.

                                                        
                                                      Oberdán Rocamora           

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lunes, 29 de septiembre de 2014

Argentina en mesa de saldos

Imposturas para el desplazamiento. Desde Estados Unidos hacia China y Rusia.

Argentina en mesa de saldosescribe Osiris Alonso D’Amomio
Geopolítica, especial
para JorgeAsísDigital
A través de sus imposturas, La Doctora acapara la iniciativa y puso de moda la política internacional.
Tratar (las imposturas) con rigor implica regodearse. Incitar a la compasión colectiva.
Pero en diplomacia, los hechos (como los gestos, tonos y formas) expresan posicionamientos. Sin que sean, necesariamente, programados por quienes los producen.
Se asiste, en la práctica, a un cambio sustancial en el sistema de alianzas de la Argentina. El desplazamiento es forzado pero explícito. Desde la adscripción tradicional de lo que se conoce como occidente -Estados Unidos y la Unión Europea- hacia la preferencia por asociarse con dos potencias que cuesta tildar de emergentes.
Durante la trágica competencia comunista, Rusia y China mantuvieron las tensas distancias, en relaciones que se racionalizaron a partir del capitalismo casi salvaje. Pero redituable.
Argentina en mesa de saldosEn Shanghai, en mayo de este año, Rusia y China avanzaron en una asociación estratégica integral. En la ilusión de gestar una moneda común. Un proyecto que las dos potencias mantienen en conjunto con los países denominados BRICS, con Brasil, India y Sudáfrica. Junto a la creación del nuevo banco de inversión, exhiben el propósito de detener la marcada hegemonía del dólar, y en menor medida del euro. Y atenuar la importancia del Banco Mundial.
Dos obras monumentales brindan la magnitud del entendimiento. La construcción del gasoducto que facilite el traspaso de gas desde Siberia hasta Pekin. Un acuerdo de 400 mil millones de dólares. Por 30 años de energía garantizada.
Por otra parte China, con la obvia cooperación rusa, encara la construcción del nuevo canal de Nicaragua. Para monopolizar su manejo durante 50 años, renovables por otros 50 más. Una inversión de 40 mil millones de dólares que cambia la geografía de América Central, y flexibiliza el paso de las mercaderías, del petróleo y eventualmente de armas entre el Atlántico y el Pacífico. Se inicia la obra en diciembre.

Interpretación de superficie

Argentina en mesa de saldosPrecisamente a partir de esta introducción debiera tratarse la sobreactuada crítica hacia los Estados Unidos que impulsó la señora presidente Cristina Fernández, La Doctora. En el plenario retórico de la Asamblea coral de Naciones Unidas, pero sobre todo también en el ámbito del Consejo de Seguridad. Donde suele respirarse el aire del poder mundial. Y donde China y Rusia, por su condición de miembros permanentes, traban la hegemonía de Estados Unidos y los selectos países de Europa, vencedores de una guerra que ya carece de vigencia.
La interpretación de superficie de la exposición presidencial se agota con rapidez. Basta destacar la combinación del resentimiento con la soberbia, que signó la tonalidad de La Doctora.
La impostura se justifica en el fuerte pretexto que sirve de base para el alejamiento. Para la inesperada -y acaso desubicada- toma de distancia crítica.
La sensación de abandono de los Estados Unidos. Por no resolverle, a la Argentina en problemas, los padecimientos que La Doctora equivocadamente descontaba que Obama le debía resolver.
Una manera frívola de entender la solidaridad. Admitía entonces la reacción adolescente del reproche.
Para legitimar el grotesco basta con la síntesis. Por ejemplo: “como Obama no pudo obligar al juez Griesa a favorecerla, ni persuadir a la Corte para que tomara el caso argentino, La Doctora decidió pulverizar la metodología aplicada pos Estados Unidos en Medio Oriente”.
O peor aún: “Como Obama no puede controlar al buitre Paul Singer, La Doctora condena la ejecución de Bin Laden y hasta pone en duda las decapitaciones del Estado Islámico”.
Argentina en mesa de saldosPuede entenderse como un vulgar cuestionamiento unilateral. Por su propia cuenta y con riesgos, ya que se trata de la más alta representación del país que impugna al presidente de la máxima potencia de la tierra. Para colmo, con la confesada carencia de rigor informativo, lo cual descalifica a la cancillería que debería nutrirla. Y con la transmisión de la ensalada de datos digestivos sin asimilar. Mezcla de voluntarismos teóricos con barbarismos conceptuales.

Fuera de agenda

“No está loca, sólo está equivocada”, cliquear. Se insiste en la tesis aquí desarrollada.
Acaso La Doctora se encuentra lanzada a la consolidación de una nueva agenda. Así como busca (y lo peor, encuentra) segundas intenciones dónde se le ocurra, es legítimo sospechar también de su comportamiento. En todo caso, hasta para absolverla. Explicarla. Cederle un contenido racional a sus papelones.
La andanada de rencores y olímpicas arbitrariedades hacia los Estados Unidos oculta, por lo tanto, otro objetivo. Enrolarse en un nuevo juego de alianzas.
Para tallar en geopolítica, para ser tenido en cuenta por los poderes centrales, hoy no basta con disponer de alguna articulación intelectual. Ni siquiera debe contarse con un producto bruto que respalde.
Argentina en mesa de saldosBasta con la situación geográfica. Con el atributo de la inagotable producción alimenticia (hoy estancada). Y con la capacidad energética digna, al menos, de evaluarse. Aunque diste de tratarse de la “nueva Arabia Saudita”, necesitada de una inversión que, por desconfianza, aún no atrae.
Para Estados Unidos, la Argentina actual, con su agonía ambiciosa y prepotente, se encuentra fuera de la agenda.
Tampoco cuenta para los aliados principales de la Unión Europea. Significa confirmar que no es mera invención de la paranoia la desaprobación de Alemania. Ya que Argentina -para Alemania- vive por encima de sus posibilidades y no cumple con sus compromisos. En otras palabras, gasta más de lo que se produce y recauda, aunque se prefiere trasladar, con relativa inteligencia, el desastre administrativo hacia la comunidad internacional. Y responsabilizarla, por si no bastara. La audacia es infinita.

El rol de Chávez

En la práctica, con sus imposturas La Doctora suple, en el subcontinente, el rol que cumplía Hugo Chávez. El bolivariano extinto y locuaz que humilló, junto a Néstor Kirchner, El Furia, otro extinto, a George Bush junior, en la catastrófica contracumbre de Mar del Plata.
Comparativamente, con un presupuesto menor, y sin hacerse cargo del gasto, La Doctora lo humilló a Obama de manera equivalente.
Argentina en mesa de saldosAsí como Chávez y Kirchner -con la distante especulación de Lula- le voltearon a Bush la sepultada motivación del ALCA, con un despliegue de palabras La Doctora se permitió impugnar en Nueva York el manejo de la política de los Estados Unidos en Medio Oriente.
Con rencor y altivez, La Doctora fue más cruel con Obama que Chávez con Bush, a través de aquellas bromas inofensivas que aludían al azufre para espantar al demonio.
Vladimir Putin, el zar, y Xi Jinping, el mandarín, símbolos máximos del poder de Rusia y de China, firmantes de los colosales acuerdos de Shanghai, con escasa diferencia de días pasaron por la Argentina que estaba en oferta, casi regalada en la mesa de saldos, a precio de liquidación. En el marco de una guerra incierta que aún no se encuentra estampillada como fría. Ni siquiera como tibia. Con Brasil ya controlado, entre los BRICS, Argentina pasa a ser una ficha lo suficientemente importante. Ideal para sumarla. Es atractiva y barata. Y está disponible para quien se decida a bancarla. Con el contrapeso de los argentinos adentro.
Para la competencia que se diseña entre las dos cancillerías que pesan, en Beijing y en Moscú, la inversión es comparativamente intrascendente. Y se sabe que las oportunidades siempre deben aprovecharse.
Osiris Alonso D’Amomio
para JorgeAsisDigital.com
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Sin Plan de Lluvia

MAURICIO, SERGIO Y DANIEL (3ra.Época): Macri, Massa y Scioli en “la suya”. Como si fueran días de normalidad.

Sin Plan de Lluviaescribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial
para JorgeAsísDigital

Introducción
El buen final

Ninguno de los tres que aparecen en pantalla (cliquear) tiene un Plan de Lluvia preventivo. Por las probables tormentas que puedan precipitar cambios severos en la escenografía.
Los tres arman sus estructuras como si transcurrieran días de estricta normalidad.
Por silencio, recato u omisión, los tres están envueltos en los papelones internacionales que La Doctora produce.
La Doctora dejó arrastrar al país hacia el descenso del default. Hasta situarlo al borde del desacato. Y transformarlo en poco menos que un estado paria, que busca (y encuentra) solidaridades inútiles y fáciles.
Los tres distan de impresionarse en público por los disparates emitidos por La Doctora en el Consejo de Seguridad. Con una mezcla de resentimiento y egolatría. Complementa, en un plano superior, los dislates cotidianos de Capitanich, El Premier. O de Kicillof, El Gótico, que es el próximo en ser -según nuestras fuentes- “capitanicheado”. Instrumentado para sostener las posiciones menos defendibles.
Mientras tanto el dólar, con su ascenso, refleja la carencia total de credibilidad. Como las “malas ondas” de los despidos. La inflación que atropella.
Sin embargo, cada uno de los protagonistas de la consagrada miniserie (“Sergio, Mauricio y Daniel”) sigue en “la suya”.
Los tres necesitan que La Doctora no naufrague. Aunque su buque embista irresponsablemente contra las rocas y los acantilados.
Sin Plan de LluviaComo Francisco, el Papa (también) Envuelto, los tres necesitan que La Doctora llegue con aire al final.
Aunque, a esta altura, deba rezarse para que sea Francisco quien tenga “el buen final”.
Osiris Alonso D’Amomio
Director/Consultora Oximoron
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Sobre el sistema agotado

En PRO -expresión institucional del macricaputismo- abunda la euforia. Cuentan con encuestas que lo dan primero a Mauricio, El Niño Cincuentón, hasta en Buenos Aires, la provincia inviable. En ciudades emblemáticas como Pergamino o Bragado. Pero también encabeza -se ufanan- en el conurbano.
Cada uno de los tres le tira al adversario encuestas de indemostrable veracidad.
Lo cierto es que en el macricaputismo se agrandan. Al extremo de creer, entre tanto entusiasmo interesado, que ya ni siquiera les hace falta arreglar con los apetecibles radicales. Porque pueden ir solos. Por lo tanto instalan con anticipación la fórmula Macri-Michetti. Pero es para beneficio sucesorio de Horacio Rodríguez Larreta, El Carismático de Pompeya, que está apenas dos puntos por debajo de la señora Gabriela Michetti, La Princesa de Laprida.
Sin Plan de LluviaLa simpleza oculta una verdad compleja. La conclusión que si van solos, si no llevan en un frente a sus propios radicales, pueden salir “terceros cómodos”.
“O cuartos”, confirma un peronista desairado, partidario de encarar el frente con el PRO. “Aunque me interesa mucho más Mauricio que el PRO”. Lo dice bastante decepcionado. Al definir que “Mauricio se equivoca con el antiperonismo que le metieron”.
Es consecuencia de la evaluación científicamente apresurada. Suponer que el sistema político, que sostiene a radicales y peronistas, estalló. Porque se trata de un sistema que, en la práctica, está agotado.
El PRO percibe la ruptura del sistema que lo contiene a Daniel, Líder de la Línea Aire y Sol. “Es sistema puro”. Pero que lo mantiene a medio camino a Sergio, El Renovador de la Permanencia.
“Sergio es parte de lo nuevo, pero se amolda a lo viejo. Recibe referentes de lo viejo”, confirma la Garganta.
En la construcción del sofisma que marca el agotamiento del sistema, los macristas se premian a sí mismos. Se reservan la hegemonía de representar “lo nuevo”.
“Están en p…”, impugna el peronista desairado.

Peronistas originarios

Pero la variable antiperonista, que se extiende como un manto en el PRO, desubica a los “peronistas originarios” que se aferran a la misma congregación.
Sin Plan de LluviaConsta que no es el caso de Santilli, El Colo, que “mojó bien” como senador. Se alude especialmente a Cristian Ritondo, El Potro. Un peronista cultural de barrio, discípulo aventajado de Miguel Ángel Toma. El Potro Ritondo se apresura, en apariencias con el aval de Mauricio, a largar su candidatura a sucederlo como Jefe de Gobierno. Aunque sabe, según nuestras fuentes, que El Elegido por Mauricio es Rodríguez Larreta.
Por su parte, El Carismático de Pompeya lo aguarda a Ritondo para cotejar, como si fuera un sparring, en una interna. Con la certeza de saber que, para ser el sucesor, a Larreta no le basta con el dedo exclusivo de Mauricio. Tiene que ganarle a alguien. Y en lo posible no cotejar con Michetti, La Princesa que hoy lo supera, por dos puntos.
Entonces un peronista como Ritondo para Larreta es el sparring ideal. Justamente cuando barren a los peronistas como si fuera un polvillo molesto, debajo del manto. Aunque con los peronistas nunca se sabe. Desde aquí se sugiere no desairarlos. Ni cederles motivos para enojarlos. En cualquier momento El Potro podría interesarse en la idea latente de saltar hacia la Franja de Massa. Como si Ritondo fuera otro Insaurralde, pero de la Capital.
Ocurre que Sergio es el enemigo real que Mauricio comparte con La Doctora. Y aparte Sergio actualmente compite con Mauricio por quedarse con el amor pragmático de los radicales.

Amor de radicales

Después de mucho trajinar y seducir, Mauricio debe cuidar que Sergio, al acecho, no le sople la joya, Ernesto Sanz, La Eterna Esperanza Blanca, que cuenta con el atributo de medir poco.
Sin Plan de LluviaSanz emerge como el yerno ideal que anhela tener cualquier suegra con propiedades. El vicepresidente potencial que se obstina en lanzar, a la indiferencia del mercado, su propio producto presidencial. El de Sanz mismo. Para brindarle un poco de color a la devaluada trascendencia de Los 5 Latinos del Frente Unen (cliquear). Con la señora Carrió, La Demoledora, cada vez más sospechada (ampliaremos). Hoy está casi adentro del macricaputismo, que acaso próximamente sea el nuevo objetivo de destrucción. Con Solanas, el Dirigente Universitario, entre las nubes desconcertadas del nacionalismo de izquierda. Y con Cobos, El Malvinero Sentimental, en una alianza ya cerrada con el John Wayne de El Hombre Quieto. Hermes Binner, que no se resigna a ser el número dos. Y Cobos extiende también lazos auspiciosos con Sergio. Es la plenitud de La Política Swinger, cliquear.

Final con El Milagro Daniel

Milagrosamente, en el primer plano de la pantalla, aún se mantiene Daniel. Identificado ahora como La Maceta Naranja. Por la enojada inspiración de la señora Karina, que se indignó al enterarse que el Líder se había fracturado. La clavícula, pero no el proyecto.
Para Daniel es cada día más difícil sostenerse porque los patovicas de La Doctora presionan sobre los peronistas que se obstinan en apoyarlo. Sobre todo si tienen alguna entidad, y algo del preciado territorio. Los patovicas no vacilan en prometerles ventajas, y de sugerirles que apoyen a algún candidato más aceptable para La Doctora. Por ejemplo a Domínguez, El Lindo Julián, o preferiblemente a Urribarri, El Padre del Marcador, el cristinista perfecto. O aunque sea a Randazzo, El Loco de la Florería, al que La Doctora tampoco aprecia.
Sin embargo, pese a sus arrebatos de autoridad, al mantenimiento de la iniciativa, La Doctora no logra, hasta el cierre del despacho, quitarse de encima al Milagro Scioli.
Ella está sostenida por los Buscapinas de Unidos y Organizados, que tienen más requerimientos que votos. Y por lo único relativamente vivo que le queda. La (Agencia de Colocaciones) Cámpora. Cuenta además con el apoyo transitorio del Justicialismo Vegetal. Pero a esta altura ya debe aceptarse que el apoyo fundamental procede de Francisco, el Papa Envuelto. Más máximo sostén que el propio Máximo.
Sin Plan de LluviaCuriosamente es Francisco, también, quien puede detener, en su envoltorio, el esmerilamiento cotidiano hacia Scioli.
Entonces representa un milagro que Daniel haya llegado hasta aquí, con “su fe y esperanza y siempre para adelante”. Y es el mismo milagro que logra mantenerlo, a pesar del desgaste, en el centro de la pantalla. Junto a Sergio y Mauricio. Los tres, en la miniserie, con final de bandera verde y sin ningún Plan de Lluvia. Como si no tomaran consciencia de la oscuridad. Ni de los nubarrones.
Oberdán Rocamora
para JorgeAsisDigital.com
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