Fin de la Revolución Imaginaria. Algarabía cultural del neo-gorilismo.
escribe Oberdán RocamoraRedactor Estrella, especial
para JorgeAsísDigital
Después de todo el resultado es casi similar al de 2003. Cuando Menem, El Emir, venció por dos puntos a Kirchner, El Furia, en la primera vuelta que iba a ser la única, ya que no iba a atreverse a participar de la segunda.
En cambio, los dos puntos piadosos que sorpresivamente hoy Scioli, Líder de la Línea Aire y Sol, le lleva de ventaja a Macri, El Ángel Exterminador, anticipan la invariable segunda vuelta.
Es el lanzamiento de la última elección del año extenuante.
En cambio, los dos puntos piadosos que sorpresivamente hoy Scioli, Líder de la Línea Aire y Sol, le lleva de ventaja a Macri, El Ángel Exterminador, anticipan la invariable segunda vuelta.
Es el lanzamiento de la última elección del año extenuante.
Cambio de mariscales
Se asiste al cambio de mariscales previsibles. Hasta la semana anterior, el apotegma de Mariscal de la Derrota parecía pertenecerle a Marquitos Peña, El Pibe de Oro. Pero con el advenimiento del macricaputismo, Marquitos pasa a ser el artesano del triunfo. Junto a don Jaime Durán Barba, El Equeco, que adquiere atributos de genio. Como Emilio Monzó, El Diseñador.
Ahora los mariscales de la derrota deben buscarse en el Frente para la Victoria. Florecen en cantidad. En racimos. El apotegma se dirige prioritariamente hacia Aníbal, El Neo Corach, quien contiene el rencor por tanta traición. O se dirige a Zannini, El Cenador, La Tobillera del propio Scioli. Y también el Mariscal es Scioli, que probablemente no acertó en el tono. Por su naufragio entre las oscilaciones de las diferencias (con La Doctora). O la adhesión total (idem).
Pero el cetro de Mariscal, en realidad, para la evaluación le corresponde a La Doctora. Fue quien falló en la conducción, tarea que le excede. Cuando no logró imponer, como candidato único a gobernador, a Florencio Randazzo, El Loco que se tomó a sí mismo demasiado en serio.
Ahora es el peronismo (agotado, sin ideas ni jefe) el que se lamenta sobre la leche derramada.
La caída sustancial de Aníbal marca la contundente consagración de María Eugenia Vidal, La Chica del Flores de Carriego. Es la máxima estrella del macricaputismo, su mejor producto.
Pero también la caída de Aníbal signa la victoria de los grandes medios de comunicación. En especial del Grupo Clarín.
Cabe consignar que los ejecutivos de Clarín desconocían la magnitud de la sorpresa que se venía. Por lo tanto trataron razonablemente, según nuestras fuentes, de conciliar algún acuerdo con Aníbal, el que temiblemente iba a ser el gobernador. Se registraron conversaciones secretas, que fueron superadas por la novedad de la derrota. Ampliaremos (sólo si viene al caso).
Ahora los mariscales de la derrota deben buscarse en el Frente para la Victoria. Florecen en cantidad. En racimos. El apotegma se dirige prioritariamente hacia Aníbal, El Neo Corach, quien contiene el rencor por tanta traición. O se dirige a Zannini, El Cenador, La Tobillera del propio Scioli. Y también el Mariscal es Scioli, que probablemente no acertó en el tono. Por su naufragio entre las oscilaciones de las diferencias (con La Doctora). O la adhesión total (idem).
Pero el cetro de Mariscal, en realidad, para la evaluación le corresponde a La Doctora. Fue quien falló en la conducción, tarea que le excede. Cuando no logró imponer, como candidato único a gobernador, a Florencio Randazzo, El Loco que se tomó a sí mismo demasiado en serio.Ahora es el peronismo (agotado, sin ideas ni jefe) el que se lamenta sobre la leche derramada.
La caída sustancial de Aníbal marca la contundente consagración de María Eugenia Vidal, La Chica del Flores de Carriego. Es la máxima estrella del macricaputismo, su mejor producto.
Pero también la caída de Aníbal signa la victoria de los grandes medios de comunicación. En especial del Grupo Clarín.
Cabe consignar que los ejecutivos de Clarín desconocían la magnitud de la sorpresa que se venía. Por lo tanto trataron razonablemente, según nuestras fuentes, de conciliar algún acuerdo con Aníbal, el que temiblemente iba a ser el gobernador. Se registraron conversaciones secretas, que fueron superadas por la novedad de la derrota. Ampliaremos (sólo si viene al caso).
La era del vacío. Lipovetsky
La Revolución Imaginaria del kirchnerismo sucumbe de la peor manera. Se modifica -acaso- por la vaga Era del Vacío. Título tomado a Gilles Lipovetsky.
Es un paso, a pesar de todo, adelante. Es el turno del “cambio”, vaya a saberse qué. Que llega a través de la “nueva política”, que se desconoce cuál es. Porque se demuestra “que se puede”. ¿Y qué es lo que se puede? Ganarle al peronismo kirchnerista. Se percibe, por lo tanto, la algarabía cultural del neo-gorilismo.
Estridente, la señora Carrió, optimista desbordante, confirmaba en la noche eufórica de Costa Salguero que los candidatos eran sólo dos. Mauricio y Daniel. Y de ningún modo tres. Es decir, sin Sergio.
Con seguridad Carrió desconoce los pactos espirituales, oportunamente celebrados entre Mauricio y Sergio. “En la casa del Flaco”.
Fue después del reencuentro transcurrido por el “escándalo de Tucumán”.
¿Conocerá Carrió detalles de las tratativas adelantadas? La ayuda espiritual de Macri a Massa. Para que Massa “no se bajara”.
Fue cuando Massa lo convenció a Macri que -si se bajaba- Scioli podía ganarle a Macri en la primera vuelta, por más de 45 puntos.
Es un paso, a pesar de todo, adelante. Es el turno del “cambio”, vaya a saberse qué. Que llega a través de la “nueva política”, que se desconoce cuál es. Porque se demuestra “que se puede”. ¿Y qué es lo que se puede? Ganarle al peronismo kirchnerista. Se percibe, por lo tanto, la algarabía cultural del neo-gorilismo.Estridente, la señora Carrió, optimista desbordante, confirmaba en la noche eufórica de Costa Salguero que los candidatos eran sólo dos. Mauricio y Daniel. Y de ningún modo tres. Es decir, sin Sergio.
Con seguridad Carrió desconoce los pactos espirituales, oportunamente celebrados entre Mauricio y Sergio. “En la casa del Flaco”.
Fue después del reencuentro transcurrido por el “escándalo de Tucumán”.
¿Conocerá Carrió detalles de las tratativas adelantadas? La ayuda espiritual de Macri a Massa. Para que Massa “no se bajara”.
Fue cuando Massa lo convenció a Macri que -si se bajaba- Scioli podía ganarle a Macri en la primera vuelta, por más de 45 puntos.
Es que después de la pedantería de las PASO, Massa y De la Sota, El Cordobés Profesional -aquí sin La Esfinge Lavagna- se plantearon la duda existencial.
¿Convenía acabar con Macri, que era más fácil, o con el kirchnerismo, una epidemia?
Con lo segundo, por supuesto.
¿Convenía acabar con Macri, que era más fácil, o con el kirchnerismo, una epidemia?
Con lo segundo, por supuesto.
De todas maneras el balotaje, pese al estorbo Carrió, se resuelve en el interior del peronismo crítico. El que está enfrentado al kirchnerismo. Es el peronismo que evitó la perennidad de La Doctora. El que apoya a Massa, De la Sota, o Rodríguez Saa, El Alma de La Puntanidad, y que Macri tenía servido, a su merced.En su momento, Macri lo desairó. Y ahora debe seducirlo. Para imponerse en la batalla final.
La conquista de Córdoba
En principio, Macri puede entusiasmarse por la conquista de Córdoba. Es donde produjo un fenómeno político. En el territorio donde La Doctora alojó su más grave error. Haber impuesto a Zannini, en la fórmula, como Tobillera equivocada de Scioli. El Cenador es el enemigo declarado de De la Sota, que está de moda, y estará más solicitado aún a partir de esta semana.
Significa que se mantiene la legitimidad de la duda existencial. Entonces puede asegurarse que tienta más apostar por el fin de la Revolución Imaginaria del kirchnerismo. Y dar cierta luz verde hacia la Era del Vacío.
Sin embargo Macri también puede lícitamente entusiasmarse con el apoyo eventual de Massa, al que se halla unido espiritualmente. Y no apenas por la oportuna ayuda sacerdotal, que tal vez llegó solo para que siguiera en la carrera.
Ocurre que Sergio, en la práctica, no tiene retorno en el peronismo. Al menos en la patológica versión kirchnerista. Ya que no sólo le impidió en 2013 el proyecto de eternidad.
De manera que en 2015 Massa y De la Sota pueden anotarse también en la idea vaga del cambio, la que sedujo al Momo, Venegas Lynch. Y celebrarlo, incluso.
Como celebró la señora Malena, La Militante de Barrio, anoche, cuando arrancó el cántico que aludía al “minuto de silencio” para Scioli. “Que está muerto”.
La gran pregunta, para cerrar, es si Scioli huele, en definitiva, a calas. Si está políticamente para “taparlo con diarios”.
O si simplemente Scioli es la última víctima de la maldición que pesa sobre los gobernadores de la inviable Buenos Aires. O peor aún: si su traba consiste en ser del signo de Capricornio.
Habrá que consultar, en todo caso, a Medea.
Significa que se mantiene la legitimidad de la duda existencial. Entonces puede asegurarse que tienta más apostar por el fin de la Revolución Imaginaria del kirchnerismo. Y dar cierta luz verde hacia la Era del Vacío.
Sin embargo Macri también puede lícitamente entusiasmarse con el apoyo eventual de Massa, al que se halla unido espiritualmente. Y no apenas por la oportuna ayuda sacerdotal, que tal vez llegó solo para que siguiera en la carrera.
Ocurre que Sergio, en la práctica, no tiene retorno en el peronismo. Al menos en la patológica versión kirchnerista. Ya que no sólo le impidió en 2013 el proyecto de eternidad.De manera que en 2015 Massa y De la Sota pueden anotarse también en la idea vaga del cambio, la que sedujo al Momo, Venegas Lynch. Y celebrarlo, incluso.
Como celebró la señora Malena, La Militante de Barrio, anoche, cuando arrancó el cántico que aludía al “minuto de silencio” para Scioli. “Que está muerto”.
La gran pregunta, para cerrar, es si Scioli huele, en definitiva, a calas. Si está políticamente para “taparlo con diarios”.
O si simplemente Scioli es la última víctima de la maldición que pesa sobre los gobernadores de la inviable Buenos Aires. O peor aún: si su traba consiste en ser del signo de Capricornio.
Habrá que consultar, en todo caso, a Medea.
Informe de
El guión arrastra el pregón simple a favor del “cambio”. Con diferenciaciones taxativas entre “lo viejo” (que lleva “25 años de fracasos”), y “lo nuevo”.
Es Daniel quien les debe a ambos, en efecto, la tensión presidencial que le aguarda.
Más que de la sabiduría política del pensador Durán Barba, El Equeco, lo que Mauricio necesita, en adelante, es dejarse asistir por un competente abogado penalista. Por ejemplo un emblemático doctor Marutian. De los sagaces lawyers capacitados para maniobrar entre decenas de causas judiciales simultáneas.
¿También a Horacio hay que dejarlo traicionar en paz?
A través de Cambiemos, la UCR tonifica “el aparato”. Va a tener decenas de intendencias, en especial en La Provincia Inviable. Y legisladores en cantidad, por todas partes. “Adelante sin cesar”.
El Informe consigna, para terminar, que Massa tratará de entretener, en la placita, durante algún tiempo, a los dos tíos que fuman. Mientras tanto prepara las malignas artimañas para aplicar en el rol de jefe de la oposición. No está mal.
sobre informe de
Hasta aquí, para Consultora Oximoron, el peronismo sólo tuvo tres jefes. Tres -digamos- conductores.
El dato impresiona por la magnitud inofensiva del oponente. La intrascendencia de la contestación que sin embargo logra instalarle el clavo del desprestigio. Pero queda estampado en el mero intento de superación.
Aquí la ideología es reversible y dinámica. La re-significación conceptual es permanente.
Le construye la leyenda, el mito de la resistencia, a través de los muertos que siempre protegen y cubren.
O su condición de movimiento ontológicamente popular.
Identidad asegurada.
escribe Oberdán Rocamora
La historieta sirve para interpretar la dinámica del peronismo. Porque aquellos divididos y enfrentados hoy se amontonan para componer la desestructuración del Frente. Y promueven, para la presidencia, a Daniel, el Líder de la Línea Aire y Sol.
Indica que el 60% de la sociedad se encuentra dispuesta al “cambio”. Contra el kirchnerismo, la patología que se traslada al peronismo. Debe estar dispuesta, la sociedad, por lo tanto, después de tanto fracaso, a votarlos.
Y para acercarse con exponentes de “lo viejo” estaban, en todo caso, los radicales. O lo que no era del gusto de Jaime: la coalición unipersonal de la señora Carrió.
Para ser ecuánimes, debe consignarse también el error de Sergio.
En el Club Swinger se cambiaba la Franja de Massa por el Aire y el Sol.
escribe Oberdán Rocamora
Se reserva también la Cancillería para Juan Manuel Urtubey, El Bello Otero, de Salta, sobrino y discípulo del inolvidable Julio Mera Figueroa.
Cristóbal, por parte de Scioli, y Tinelli, por parte de Geniol, que saborea desde ya los aires del “cambio”. Ampliaremos.
Fue a través de aquellos mini-gobernadores acelerados de Buenos Aires, la Provincia Inviable, que Sergio Massa, El Renovador de la Permanencia, reprodujo -con la ayuda de Mauricio, el Ángel Exterminador- el esquema transitorio de poder que permitió acabar, para siempre, con “el sueño eterno”. El de la Doctora Eterna.
A partir del deceso de El Furia, después del histórico acto de Vélez -abril de 2011- y a través de la utopía de “ir por todo” de La Doctora, los muchachos se dedicaron a capturar los diferentes resortes del Estado. Para poblarlos.
escribe Oberdán Rocamora
Los que se conmueven con los editoriales de La Nación. Concentran una dureza que supera al propio Macri. Aunque se esmere, nunca la consigue igualar.
Sin embargo en la contienda Massa-Macri la variable de ajuste consiste en castigarlo a Scioli, que gracias a ellos está inmerso en otra problemática.
En la mera gestualidad, con la problemática aceptablemente instalada, y por las dudas de los que siempre consultan, puede decirse que Scioli ya tiene la elección en el bolso. De manera que prepara, desde el piso 19 del Banco Provincia, la administración del poder que se avecina. En la estricta fusión con los gobernadores, la auténtica columna vertebral, aunque ya ni siquiera gobiernen nada.
Como si se entrenaran para practicar el fútbol de salón.
Más preocupada por la estabilidad inmediata, por el control casi asegurado de la justicia, que por el regreso estratégico.
Con la traición obligada, en la Argentina ontológicamente peronista se viene el peronismo ontológico que fue, en estos doce años, un instrumento complementario. Un beneficiario culposo del festín. O apenas un aplaudidor serial, para “estar adentro” y sobrevivir.