Por el documento de San Fernando los radicales pasan a la ofensiva.
escribe Oberdán RocamoraRedactor Estrella, especial
para JorgeAsísDigital
“Hay que aceptar que UNEN fue una muy mala idea”, dijo Oscar Aguad, El Radical del PRO, en la cumbre radical de San Fernando.
“Imagínense que en Córdoba tenga que ir aliado a Pino Solanas, salgo quinto”, insistió.
Aquí fue cuando Ernesto Sanz, La Eterna Esperanza Blanca, el presidente del partido, casi se larga a hablar. Pero se contuvo, para limitarse a dar la palabra, como Santiago Moro, un eficaz maestro de ceremonias.
Sabía Sanz que la cumbrecita de San Fernando se celebraba, en el fondo, a su pesar. Contra él y también contra Enrique Nosiglia, El Richelieu. El estratega que estaba en el juego. Consistía en aliarse con Mauricio Macri, El Niño Cincuentón. En coincidencia armónicamente insólita con su enemiga íntima, la señora Elisa Carrió, La Demoledora, que se había escapado de la UCR para formar varias congregaciones demolidas. Ahora volvían a confluir, juntitos, unidos por la magia del macricaputismo.
“Nos hacen formar parte de UNEN, pero si el año que viene queremos ganar en alguna parte tenemos que aliarnos con Macri o con Massa”.
“Imagínense que en Córdoba tenga que ir aliado a Pino Solanas, salgo quinto”, insistió.
Aquí fue cuando Ernesto Sanz, La Eterna Esperanza Blanca, el presidente del partido, casi se larga a hablar. Pero se contuvo, para limitarse a dar la palabra, como Santiago Moro, un eficaz maestro de ceremonias.
Sabía Sanz que la cumbrecita de San Fernando se celebraba, en el fondo, a su pesar. Contra él y también contra Enrique Nosiglia, El Richelieu. El estratega que estaba en el juego. Consistía en aliarse con Mauricio Macri, El Niño Cincuentón. En coincidencia armónicamente insólita con su enemiga íntima, la señora Elisa Carrió, La Demoledora, que se había escapado de la UCR para formar varias congregaciones demolidas. Ahora volvían a confluir, juntitos, unidos por la magia del macricaputismo.
“Nos hacen formar parte de UNEN, pero si el año que viene queremos ganar en alguna parte tenemos que aliarnos con Macri o con Massa”.
Los radicales reaccionan. Como si no estuvieran atravesados por ninguna crisis de identidad, tan política como cultural.
Con el documento de San Fernando los radicales evitan (o por lo menos postergan) el riesgo clavado del despedazamiento.
Sin embargo brota, curiosamente, de pronto, entre la sucesión de magullones, algo parecido a la fortaleza. Como si no fueran apenas protagonistas del exitoso braguetazo de coraje cívico.
Venían exhaustos, apedreados, carancheados. Pero a tiempo se dieron cuenta que, sin los radicales, ni Massa ni Macri se encuentran en condiciones de improvisar, en el plano nacional, ninguna estructura presentable.
“Sin nosotros los radicales, Massa y Macri valen menos en el mercado. Por su cuenta, sin nosotros, no pueden armar nada relevante”, confirma la Garganta.
Según la interpretación, si Massa y Macri disputaban La Batalla por los Radicales (cliquear), no era porque estuvieran fuertes. Al contrario, si se entregaban a la aventura de caranchearlos, era una muestra de debilidad.
Con el documento de San Fernando los radicales evitan (o por lo menos postergan) el riesgo clavado del despedazamiento.Sin embargo brota, curiosamente, de pronto, entre la sucesión de magullones, algo parecido a la fortaleza. Como si no fueran apenas protagonistas del exitoso braguetazo de coraje cívico.
Venían exhaustos, apedreados, carancheados. Pero a tiempo se dieron cuenta que, sin los radicales, ni Massa ni Macri se encuentran en condiciones de improvisar, en el plano nacional, ninguna estructura presentable.
“Sin nosotros los radicales, Massa y Macri valen menos en el mercado. Por su cuenta, sin nosotros, no pueden armar nada relevante”, confirma la Garganta.
Según la interpretación, si Massa y Macri disputaban La Batalla por los Radicales (cliquear), no era porque estuvieran fuertes. Al contrario, si se entregaban a la aventura de caranchearlos, era una muestra de debilidad.
Cambio de escenario
El documento de San Fernando marca el amague de acudir, con candidatos propios, hacia la presidencial de 2015.
De esta manera los acosados radicales ganan, en principio, tiempo. Tal vez, hasta la eternidad de marzo. Dilatan las decisiones de fondo y cambian, con la mera simpleza del gesto, el escenario político.
Entonces pasan, de carambola, a la ofensiva. Los carancheados se sacan de encima, transitoriamente, la urgencia mediática de las alianzas. Una cuestión transferida que pasa a ser, en adelante, un problema para los carancheadores. Para Macri, pero sobre todo para Sergio Massa, Titular de la Franja de Massa.
Por los avances fotográficos sobre los radicales, fue Massa quien precipitó la ceremonia de retiro espiritual. La catarsis grupal de juntarse. Por la postal de Massa con Morales, El Milagritos, en Jujuy, o con Cano en Tucumán. Llegó hasta el paroxismo con el indemne Artaza, entre las naranjas cortadas de Corrientes.
A propósito, en San Fernando, con seriedad, Nito Artaza propuso una idea que sólo podía digerirse, según nuestras fuentes, con sentido del humor.
“Hagamos una lista testimonial”.
Justo cuando los radicales se preparan para cobrar mejor.
De esta manera los acosados radicales ganan, en principio, tiempo. Tal vez, hasta la eternidad de marzo. Dilatan las decisiones de fondo y cambian, con la mera simpleza del gesto, el escenario político.
Entonces pasan, de carambola, a la ofensiva. Los carancheados se sacan de encima, transitoriamente, la urgencia mediática de las alianzas. Una cuestión transferida que pasa a ser, en adelante, un problema para los carancheadores. Para Macri, pero sobre todo para Sergio Massa, Titular de la Franja de Massa.
Por los avances fotográficos sobre los radicales, fue Massa quien precipitó la ceremonia de retiro espiritual. La catarsis grupal de juntarse. Por la postal de Massa con Morales, El Milagritos, en Jujuy, o con Cano en Tucumán. Llegó hasta el paroxismo con el indemne Artaza, entre las naranjas cortadas de Corrientes.A propósito, en San Fernando, con seriedad, Nito Artaza propuso una idea que sólo podía digerirse, según nuestras fuentes, con sentido del humor.
“Hagamos una lista testimonial”.
Justo cuando los radicales se preparan para cobrar mejor.
Límites radicales
Hartos de ser carancheados, tomados como meras prendas del botín, los radicales ponen límites. Marcan la cancha.
Basta con el amague declaracionista para tomar distancia de los dos “portuarios” del primer plano. Los que basan la legitimidad exclusivamente en Buenos Aires. La Provincia Inviable, Massa. El Artificio Autónomo de la Capital, Macri.
En una primera lectura, Massa y Macri prosiguen escriturados en la centralidad de la pelea. Pero algo heridos, aunque no lo reconozcan.
Habilitados, si se ajustan a los términos del documento dilatador, solo para armar coaliciones con los radicales en las provincias.
Es como si los radicales, de repente agrandados, en otra vuelta de la tuerca, ahora les dijeran:
“Arreglemos en las provincias, pero la presidencia es para nosotros”.
Los carancheados pretenden caranchear a los carancheadores.
Basta con el amague declaracionista para tomar distancia de los dos “portuarios” del primer plano. Los que basan la legitimidad exclusivamente en Buenos Aires. La Provincia Inviable, Massa. El Artificio Autónomo de la Capital, Macri.
En una primera lectura, Massa y Macri prosiguen escriturados en la centralidad de la pelea. Pero algo heridos, aunque no lo reconozcan.
Habilitados, si se ajustan a los términos del documento dilatador, solo para armar coaliciones con los radicales en las provincias.
Es como si los radicales, de repente agrandados, en otra vuelta de la tuerca, ahora les dijeran:
“Arreglemos en las provincias, pero la presidencia es para nosotros”.
Los carancheados pretenden caranchear a los carancheadores.
Hacia la contienda de los vices
Como corresponde a cualquier reunión radical, se registraron algunas chicanas moderadas, pero impresionistas.“Alfonsín, no podés reclamar por la pureza partidaria y oponerte a los arreglos. Si vos arreglaste con de Narváez y tu viejo acordó con Menem”.
Quien sale algo beneficiado, del goulash de San Fernando, es Julio Cobos, El Malvinero Sentimental. Sin los ostensibles machucones que se lleva Morales, por la sonrisa con Massa, y por proponer una interna multipartidaria. Ni con los magullones de Sanz, por Macri, aunque le permitieron salvar la ropa. No cuestionaron su presidencia.
Cobos mantiene las ilusiones reales de pelear la presidencia. Tal vez para combatir, si lo suyo prospera, en un cuerpo a cuerpo, con el otro beneficiado pero indirecto.
Daniel Scioli, el líder de la Línea Aire y Sol. Percibe que caen golpes sobre las tácticas de sus dos rivales portuarios.
Sería un amable combate de fondo entre los dos vicepresidentes, del kirchnerismo y del cristinismo.
Cobos mantiene las ilusiones reales de pelear la presidencia. Tal vez para combatir, si lo suyo prospera, en un cuerpo a cuerpo, con el otro beneficiado pero indirecto.
Daniel Scioli, el líder de la Línea Aire y Sol. Percibe que caen golpes sobre las tácticas de sus dos rivales portuarios.
Sería un amable combate de fondo entre los dos vicepresidentes, del kirchnerismo y del cristinismo.
Al cierre del despacho, trasciende que ninguno de los dos, ni Massa ni Macri, se da por aludido. Ni asume la magnitud de los golpes.
Al contrario, se muestran felices. Diríase más, según nuestras fuentes, casi aliviados.
En el fondo los dos temían que los radicales decidieran hacer la interna general, entre todos los opositores, la unión que reclama el analfabetismo funcional.
Hubiera sido, a nuestro criterio, el peor error. Porque cualquier peronista que se precie siempre quiere tener enfrente la reedición de una Unión Democrática a la carta.
Pero debe coincidirse que los radicales, con su reacción, modifican el tablero. Aunque sea para ganar (o lo que es lo mismo perder) un poco de tiempo.
Al contrario, se muestran felices. Diríase más, según nuestras fuentes, casi aliviados.
En el fondo los dos temían que los radicales decidieran hacer la interna general, entre todos los opositores, la unión que reclama el analfabetismo funcional.Hubiera sido, a nuestro criterio, el peor error. Porque cualquier peronista que se precie siempre quiere tener enfrente la reedición de una Unión Democrática a la carta.
Pero debe coincidirse que los radicales, con su reacción, modifican el tablero. Aunque sea para ganar (o lo que es lo mismo perder) un poco de tiempo.







escribe Bernardo Maldonado-Kohen
Ahora lo desafía a Obama en las vísperas de la cumbre del G-20. Es el Grupo de países ponderables que Argentina integra solo por haber oportunamente impulsado las políticas económicas que justamente La Doctora denigra.
Al cambiar el juego del arco, La Doctora supone que eclipsa, o por lo menos que atenúa, la virulencia de los datos adversos que proceden precisamente desde los Estados Unidos. Aluden a la admirable inmoralidad que arrastra su gobierno, desde los primeros años. De cuando regenteaba El Furia, el extinto que portaba la insaciable tendencia hacia
Significa aceptar que aquí se estimula la idea del cambio que no cambia nada. Un pepino. Siempre dentro de la sensata moderación. La que impone una amable continuidad. Sin rupturas. Las tan temidas rupturas.
Sin embargo, en nuestra evaluación, son cada vez más gravitantes los sectores de la sociedad que reclaman mayor consistencia argumental para la confrontación. Coinciden con la agenda que marcan los medios, que están para la crítica y no para la pelea electoral.
A través de la ideología optimista del vitalismo, con el positivismo inagotable del aire y del sol, y con la actitud de “ir siempre para adelante con fe y esperanzas”, El Milagro-Scioli aparece hoy -pese a los deseos de La Doctora- como la carátula instrumental más eficaz. Anticipo de la caravana de réprobos que se disponen, afanosamente, a quedarse. A entregarse a la utopía insólita de permanecer. Con la sospecha que, con semejantes valores en pugna, sus desastres seriales tienen destino de olvido. Así que perfectamente pueden ilusionarse con ganar en la primera vuelta. Para ir, en adelante, por todo.
sobre informe de
Es el ofrecimiento público de Mauricio Macri, El Niño Cincuentón. A los efectos de repetir, en el plano nacional, la fórmula consagratoria que les sirvió para desembarcar juntos en 2007. Aunque en dos años, en nombre del proyecto, Mauricio la convenció para que encabezara la lista de diputados.
“No te digo que Horacio le gana a Gabriela sin despeinarse porque es pelado”, confirma la Garganta irónica. “Pero si el aparato amarillo se mueve le gana sin problemas”.
Sea con Gabriela u Horacio, en el macricaputismo reconocen, como máximo adversario potencial, a Martín Lousteau, El Personaje de Wilde que emerge como candidato poli-funcional pero sin partido. Aunque Lousteau hoy sea la joya que representa a lo poco que queda firme de UNEN. Junto a Cortinas, un audaz del socialismo mormón.
El Lúdico y El Poeta Impopular compiten por avalar la promisoria candidatura del ascendente Guillermo Nielsen, El Polista.
Sin embargo, si Daniel no logra instalarlo con fuerza al 5 de Boca, mantiene en el banco de suplentes, por las dudas, a Jorge Telerman, El Peladito de Badía, ex alcalde. Es otro migrante del peronismo cultural que repite, con Scioli, la vocería que supo cultivar anteriormente con el extinto Cafiero y con Duhalde, El Piloto de Tormentas (generadas).
Bárbaro brinda cotidianas lecciones de peronismo cultural a través de las emisiones televisivas del cable. Según la evaluación, aún suele cautivar a las damas de cincuenta años para arriba, buenas señoras que deciden abrirse hacia lo nacional y popular, a los efectos de incorporar ciertas experiencias estremecedoras, vibrantes.